Tony Nicklinson ¿derecho al suicidio?
Daniela Jerez .
Ponerle fin a una vida “insípida, miserable, denigrante, indigna e intolerable”. Es así como Tony Nicklinson, activista con parálisis luchó por la eutanasia, expresó su deseo en más de una ocasión de morir luego de que a los 50 años y tras una vida muy activa, el hombre padeciera un derrame cerebral que lo dejó paralítico del cuello para abajo. |
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Y es que desde hacía ocho años, Tony Nicklinson había emprendido una movilización en la que solicitaba protección legal a los tribunales de su país, para que llegado el momento, un médico pudiera ayudarle a morir sin enfrentar cargos por asesinato en caso de terminar con su vida. Su solicitud, sin embargo, no fue aceptada luego de que hace un par de semanas un juez británico fallara la sentencia en su contra argumentando que un dictamen favorable implicaría un cambio drástico en la legislación del país sobre asesinato que sólo el Parlamento podría modificar. Ante la decisión, Nicklinson quedó devastado según lo indicó su cónyuge Jane. De acuerdo al presidente de la Asociación de Bioética y Derechos Humanos, el doctor Gabriel García Colorado en entrevista para yoinfluyo.com, la eutanasia no es justificable por ningún motivo pues ésta tiene como fin provocar la muerte del paciente frente a casos severos como el de Nicklinson o el de Ramón San Pedro en España que pasó 28 años cuadripléjico. En más de una ocasión, el activista defensor de la eutanasia aseguró no estar agradecido con los médicos que lo dejaron sobrevivir a raíz del derrame pues, en sus palabras, vivir de esa manera era vivir en una insoportable esclavitud y los doctores no tendrían que vivir con las consecuencias: “si volviera al pasado dejaría que la naturaleza siguiera su curso y no pediría ayuda”, señaló Nicklinson. Su esposa contó, a medios nacionales e internacionales cómo los avances tecnológicos le ataron a la vida pues gracias a ésta Tony podía manejar una computadora con los ojos, podía escribir, prender y apagar la luz de su habitación así como pedir ayuda cuando la necesitaba. Su cónyuge contó además que cuando Nicklinson se dio cuenta que su situación no cambiaría, tomó dos años de reflexión sobre su futuro y en 2007 pidió que le retiraran toda medicación además de que no se le tratara en caso de que empeorara. Desde entonces, decidió luchar para terminar con su vida. La ley británica prohíbe la eutanasia por lo que Nicklinson la consideró discriminatoria por no poder elegir entre vivir o morir con ayuda médica. El activista también calificó a los políticos británicos de cobardes por no cambiar dicha legislación. Hasta hace unas semanas, Tony, quien siempre se declaró ateo, aseguraba al diario español El País que sus opciones eran limitadas: seguir con su condición hasta que muriera, opción que el Estado refrendaba, dejarse morir de hambre, lo que sería, en sus palabras una muerte angustiosa y horrible no sólo para él, sino para su familia o ir a Dignitas en Suiza, en donde sí se permite la eutanasia para que ahí le prepararan una dosis letal que pusiera fin a su vida, sin embargo, para hacerlo Tony requería de más de 10 mil libras, de las que no disponía, para cubrir el viaje. “La ley me ha fallado. La sociedad me ha fallado. Hay que cambiar la ley. Esa es la razón por la que le daría la bienvenida a una enfermedad como el cáncer. ¿Dónde están los infartos cuando uno los necesita?” declaraba Nicklinson hace unos días. Finalmente, el jueves pasado, el británico murió “por causas naturales” en su casa de Wiltshire como lo informaron sus hijos a través de Twitter mientras que su firma de abogados, Bindmans, notificó el fallecimiento del enfermo mediante un comunicado en el que no ahondaron en los detalles de la muerte, misma que no será investigada por la policía. Actualmente Holanda, Australia, Bélgica y Suiza son las naciones que permiten la eutanasia, sin embargo, el doctor García Colorado asegura que en dichas naciones los legisladores se empiezan a cuestionar si la siguen o no permitiendo y es que “por motivos éticos y religiosos nadie debería recurrir a la eutanasia además de que la mayor parte de las naciones la prohíben”. |









