Lance Armstrong, un atleta de hierro
Sarah Zetune .
|
Capacidad de sacrificio y afán de superación son dos de las características que definen siempre a los buenos deportistas y son precisamente las que mejor encajan con el espíritu del siete veces campeón del tour de Francia, Lance Armstrong. |
||
|
||
|
Un año después, en Verdún, conquistó su primera etapa del Tour de Francia; y luego ganó en el Campeonato del Mundo de Oslo. En 1995 volvió a ganar una etapa en Francia y consiguió su primera victoria en una prueba larga en el Tour Du Pont. En 1996 ganó la Flecha Valona. Cuando todo parecía alegría y éxito en la vida del ciclista, se le diagnosticó cáncer de testículo con metástasis pulmonar y cerebral, lo cual provocó que no sólo su carrera profesional, sino también su vida personal se tambaleara. El tratamiento de Lance duró de octubre a diciembre del 1996, además, fue sometido a dos cirugías, una para remover el testículo con cáncer y la otra para remover dos lesiones cancerosas en su cerebro. Lejos de hundirse, Armstrong mantuvo la voluntad por superar la enfermedad, por lo que recorría 80 kilómetros en bicicleta en pleno proceso de quimioterapia. Cambió su cuerpo y cambió su mente, multiplicó su ya de por sí carácter orgulloso y la seguridad en sí mismo y prometió volver a subirse a la bicicleta y así fue. Por razones obvias, su rendimiento no fue el mismo y el equipo francés Cofidis rompió su contrato, sin embargo más adelante un equipo patrocinado por el U.S. Postal Service lo contrató y así en 1998 regresó en la París-Niza. Esta competencia no resultó del todo esperanzadora, y Lance llegó a pensar en una posible renuncia. No obstante, luego de idas y vueltas, se propuso ganar una de las carreras más importantes del mundo, el Tour de Francia, lo cual logró de 1999 a 2005, superando así el record que tenía Miguel Induráin (con cinco tour de Francia ganados). El norteamericano representa el triunfo de la vida sobre una enfermedad tan grave como el cáncer. El hecho de superarla le ha cambiado su vida deportiva y personal, sin duda su capacidad de superación es inigualable. |










Comentarios