108 años de felicidad: Alice Herz Sommer
Alejandro Ledesma Solórzano .
Conocida simplemente como “la señora del sexto”, Alice Herz Sommer es humanamente fascinante, sus historias regalan una hermosa lección de esperanza y positivismo en una sociedad que parece empeñarse en destruirse a sí misma. |
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Como grande apasionada de la música considera a Beethoven un verdadero milagro, “es fenomenal por componer melodías completas e intensas”, comentó Herz quien actualmente vive en un pequeño apartamento al norte de Londres. En 1942 Herz Sommer era una renombrada concertista bien conocida en Praga; a sus 38 años fue deportada a un campo de concentración nazi conocido como Theresienstadt el cual era un purgatorio para los artistas, diseñado por los nazis para engañar a la comunidad internacional El propósito era enseñar al mundo lo bien que eran tratados lo judíos por sus captores nazis y bajo la amenaza constante de exterminación a los prisioneros hambrientos se les permitía pintar, tocar y hacer música. Con fines de propaganda Theresienstadt era el único campo en el que no se separaba a los niños de sus padres y Alice junto a su pequeño hijo Raphi vivieron juntos esa dura etapa. En Theresienstadt Alice dio más de 100 conciertos tocando todas las melodías de Chopin de memoria, “la música me hacia tener esperanza pece a las circunstancias, era una clase de experiencia religiosa, la música es Dios”, menciona con entusiasmo. La fe e inspiración de Alice fue traspasada a su hijo Raphi gracias a ello cantó en la opera de niños de Theresienstadt: Brundibár. El optimismo no mermado de Alice dio esperanza al pequeño quien también sobrevivió, “dormíamos en un colchón y el sentía mi cuerpo, cuando un niño está cerca de su madre pase lo que pase él no tendrá miedo, yo siempre reía y sonreía simulando que todo estaba bien”. Alice comenta que en ocasiones agradece haber permanecido en Theresienstadt ya que aprendió a valorar realmente a las personas, “mi elección en la vida no es lamentarme de nada, amo a todas las personas y estoy interesada en la vida de todos, me gusta escuchar a los demás”. Alice Sommer ha vivido su vida sin odio, nutrida por el inagotable poder de la musica, para muchos ella permanece como un faro de esperanza e inspiración, “yo nací con un gran optimismo y eso te ayuda; cuando eres feliz, nunca te quejas y siempre ves el lado bueno de la vida, todo el mundo te quiere. “Solo cuando nos hacemos más viejos, solamente así nos damos cuenta de los hermoso que es la vida”, añadió Alice. Para ver documental da clic |











