Sánchez Cordero por la legalización de la marihuana

La marihuana puede provocar estados de pánico, sicosis paranoide o esquizofrénica y síndrome amotivacional entre otros efectos científicamente comprobados.


Olga


La senadora Olga Sánchez Cordero y futura secretaria de Gobernación ingresó la iniciativa de la Ley General para la Regulación y Control de la Cannabis, que lograría la despenalización de la siembra, cultivo, cosecha, producción, transformación, etiquetado, empaquetado, promoción, publicidad, patrocinio, transporte, distribución, venta, comercialización, portación y consumo de la planta cannabis así como de sus derivados.

Los fines que se permitirían serían lúdicos, científicos, médicos, industriales, comerciales y de investigación. Se podrá fumar dicha planta en espacios públicos.

La propuesta se define como “de regulación estricta; es decir el punto medio entre prohibición absoluta y libre mercado”, esquema en el que se monitorearía toda la cadena de valor.

Se prohibirían actividades relacionadas con menores de edad tales como el comercio, distribución, donación, regalo, venta y suministro de este artículo y sus derivados a éstos, además no podrán emplearlos en actividades relacionadas con el producto.

En la iniciativa se propone que los impuestos que se recauden de la compra venta de la cannabis, se destinarán a acciones de protección de la salud pública, reducción del uso problemático de dicha planta y su desplazamiento hacia la informalidad.

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Se creará el Instituto Mexicano de Regulación y Control de la Cannabis, mismo que expedirá 15 diferentes licencias y permisos.

Sería posible tener en propiedad privada para consumo personal hasta 20 plantas de cannabis si no exceden una producción de 480 gramos por año. No obstante, si por cuestiones de salud, se necesita de una cantidad mayor se podría solicitar al Instituto.

La iniciativa de ley contempla la creación de Cooperativas de Producción, que podrán formarse de 2 hasta 150 socios, y cada uno podría producir hasta 480 gramos, si se produjeran más están en obligación de darlos a instituciones de investigación.

Existiría, además, un padrón de aquellos que cuenten con estas plantas, mismo que sería anónimo.

Por otro lado, se deberán preparar planes para la excarcelación de aquellas personas, quienes se beneficiarían de que desparezca el tipo penal correspondiente a las actividades hoy ilegales relativas a la cannabis y que quedarían en posibilidad de ser liberadas.

Análisis en frío

Gerardo Garibay, politólogo y columnista en diferentes medios de comunicación, señaló para YoInfluyo.com que la propuesta “pareciera ser algo demasiado complicado sin necesidad de serlo”.

Explicó que en la iniciativa se mencionan 15 nuevas licencias, la creación de un instituto, más burocracia y regulación, así como el límite de 20 plantas por persona y una producción de 480 gramos anuales.

Por lo que cuestionó: “¿Quién va a estar midiendo que efectivamente sean 480 y no 490 gramos, quien se va a estar metiendo a las casas a ver si la persona tiene 19 o tiene 21 plantas de marihuana? Hay muchos elementos potencialmente muy preocupantes de intervención gubernamental en este tema habrá que ver como se va aterrizando”.

Y agregó que “lo que parece es una reforma que tratando de resolver un problema lo va acabar complicando incluso más”.

Señaló que respecto de “la marihuana hay consenso internacional cada vez más claro hacia, por lo menos, la descriminalización e incluso hacia la legalización, que no existe con otras drogas más duras. Ahora habrá que ver hasta qué punto realmente se aprueba”.

Garibay Camarena dijo que “incluso el tema de 20 plantas por persona pareciera excesivo para un consumo personal, que es lo está planteando la propia legislación. El asunto es que cuando el Estado en lugar de corregir un tema de raíz lo que hace es liberarlo un poquito regulándolo mal, los resultados pueden acabando siendo contraproducentes.” Así Garibay Camarena recomendó seguir el trabajo en comisiones respecto de la iniciativa.

¿Qué es la cannabis?

Es una planta que contiene alrededor de 70 componentes entre ellos el Tetrahidrocannabinol (THC) su elemento más sicoactivo. Los cigarrillos de la planta que se utilizan actualmente cuentan con hasta 150 miligramos de THC.

Tienen efectos síquicos y físicos. Entre los síquicos se encuentran la acción euforizante, la risa fácil, alteración en el sentido del tiempo, fuga de ideas, entre otros. En dosis altas, estado de pánico, sicosis paranoide o esquizofrénica. Cabe mencionar que una persona vulnerable puede desarrollar el estado sicótico desde la primera ingestión.

Entre los efectos físicos puede producir tos seca, aumento de presión arterial, taquicardia, desorientación, e implica un riesgo mayor para quienes padecen alguna enfermedad cardiovascular. Por otro lado tiene riesgos a largo plazo y se relaciona con el síndrome amotivacional que se identifica con apatía, fácil frustración, etc.

La iniciativa publicada en la Gaceta del Senado del 6 de noviembre de 2017 puede verse aquí.

Con información de Milenio, Infodrogas, YoInfuyo.com

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@yoinfluyo
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