Fuga de cerebros: seducción extranjera, incredulidad nacional

Mientras que el sexo es la banalidad de los ignorantes, la ciencia es la pasión suprema de las mentes pensantes. Entre el mundo de noticias frustrantes y desgarradoras en nuestro descarriado país, es honroso y grato saber de nuestros científicos mexicanos.

Los resultados de sus investigaciones han dado frutos en el extranjero, como el caso del grupo Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto Politécnico Nacional (UNAM-IPN), galardonado el pasado mes de marzo con el oro en competencia internacional de biología.

Un equipo de alumnos de licenciatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM y del IPN obtuvo el primer lugar en la categoría de Investigación Básica en Biología Sintética de la competencia International Genetically Engineered Machines (IGEM).

El especialista del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM y fundador del equipo, Pablo Padilla Longoria, expuso que los estudiantes de las carreras de biología, física, ciencias de la computación y matemáticas, de octavo y décimo semestre, compitieron con estudiantes de 110 universidades.

Entre las casas de estudio contra quienes compitieron están Harvard, Cambridge y la Universidad de Tokio, e incluso el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) obtuvo el tercer lugar.

Durante el golpeado 2009, apenas se asomaron a los medios de comunicación acontecimientos como el premio “Interciencia”, cuyos premios fueron para el científico mexicano José Alejandro Velázquez, galardonado por la Asociación Interciencia, la cual agrupa desde 1974 a las asociaciones para el avance de la ciencia de las Américas.

La organización concede este premio anualmente a investigadores destacados en los campos de las ciencias de la vida, la ecología y biodiversidad, en países de América Latina y el Caribe.

Aunque este tipo de eventos siempre se documentan de manera sobria, como es el caso de niños y jóvenes tarahumaras que destacan en el conocimiento de las ciencias y en la práctica de deportes, es evidente la falta de una legítima política de Estado en materia científica y la penuria raquítica de recursos económicos destinada para desarrollar las tareas de investigación que el país anhela.

México no puede soslayar recursos económicos para la ciencia, es prioritario enfocar las tendencias en invertir en esos cerebros favorecidos con destreza intelectual. De acuerdo con la Academia Mexicana de Ciencias, el presupuesto asignado a investigación y desarrollo representa apenas el 0.33 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB); la Ley de Ciencia y Tecnología, establece la obligación del Estado de destinar el uno por ciento del PIB a esa actividad.

El sistema político mexicano no pondera ni realza el apoyo a la educación como factor elemental de desarrollo, ocasionando que el país se encuentre más vulnerable para reaccionar ante hecatombes de tipo ambiental, social o de salud, al rezago en ciencia y tecnología, contribuyendo en gran medida a la pérdida del talento humano que ha emigrado al exterior por no encontrar espacios dónde ejercer la profesión y conocimientos, realizar las investigaciones, ahondar en los misterios de la medicina, biología y la patología moderna. Ésta es una de las secuelas más evidentes de la fuga de cerebros en México.

Aunado a ello, para variar, la inseguridad y la extrema violencia que se vive en nuestro país es un preocupante aspecto que no puede ser soslayado como factor impelente para la migración. Entre tanto, nuestros gobernantes siguen siendo entes pasivos con escaso intelecto visionario.

 
adrrey@telnor.com
{mos_fb_discuss:13}
( 0 Votos )
Imprimir
PDF
The Website Grade for yoinfluyo.com! Website Monitoring - InternetSupervision.com

Website Ranking