Al diablo las instituciones

Los gobernadores exigen más dinero porque sus estados aportan más dinero a los impuestos federales.


AMLO


En algunos artículos anteriores me he permitido describir los mensajes que Andrés Manuel enviaba desde hace años en campaña o en giras sobre lo que quería hacer de México y en México si llegaba a gobernar. Comentaba que no era de extrañarse lo que vivíamos en seguridad, por ejemplo, y ahora nuevamente nos demuestra lo que siempre ha creído: “al diablo las instituciones”.

AMLO no cree en la ley, no cree en las instituciones, no cree en los contrapesos, AMLO sólo cree en su mente retorcida y las mentiras que día a día nos dice, AMLO sólo cree en él, él es el mesías tiránico todopoderoso. Y lo comprueba el hecho muy lamentable y penoso de días pasados cuando agrede o mejor dicho manda a agredir a varios alcaldes que pedían una reunión con él. Qué pena, presidente, olvidaste que esas personas son como tú, autoridades legítimamente electas y en funciones de gobierno.

Desde el gobierno federal en sus tres poderes se le sigue faltando el respeto al ciudadano, se le sigue faltando el respeto a la Constitución y se le sigue faltando el respeto a los ayuntamientos, toda vez que no se les da el lugar que se merecen, no entienden que la fortaleza de la democracia participativa, que la fortaleza de México está en los municipios y a pesar de eso siguen invadiendo sus esferas de acción y siguen relegando sus funciones a través del castigo financiero.

Es importante recordar el pasado histórico y la importancia de los gobiernos municipales o de los “municipios” como popular y tradicionalmente se les conoce. Su grandeza y apreciación viene desde la época de los romanos y griegos, además en los países más desarrollados de la actualidad, no es noticia que su grandeza vaya de la mano de la autonomía y jerarquía de los gobiernos locales.

Lo que a los mexicanos y a los gobernantes se les olvida, contando entre los gobernantes, a muchos ayuntamientos con sus alcaldes, es que el municipio es un territorio básico y que está gobernado por un ayuntamiento que debe ser autónomo y autosuficiente. La historia del gobierno autónomo inicia en el continente americano hace 500 años, cuando Hernán Cortés funda el primer ayuntamiento un 22 de abril de 1519 en la Villa Rica de la Veracruz. Sí mi querido estado es el primero en la historia y la razón fue la libertad, la libertad de gobierno, no depender de Velázquez en Cuba.

Y desde luego muchos podrán decir que el respeto a la autonomía municipal siempre ha fallado, que la falta de respeto a los ciudadanos siempre ha existido y es innegable, por eso tantas luchas que se han dado históricamente a favor de los municipios y su autonomía. Pero lo que también es innegable es que ahora se les falta más al respeto, se les cierran más las puertas, se dialoga menos con ellos, se les toma menos en cuenta por ejemplo en las giras de AMLO, se les quita más recurso financiero y lo nuevo se les agrede físicamente, a los vándalos que hicieron sus actos reprobables en la puerta del Palacio nadie les hizo nada a los alcaldes les agreden con gas. Eso es no respetar.

Varios municipalistas estábamos contentos de los avances logrados, eran pocos y lentos, pero avanzaba la lucha. No podemos olvidar la gran reforma constitucional a favor de los municipios que se logró en 1999 y para mí de lo más grande de esa reforma es que por primera vez se pone el carácter de GOBIERNO al AYUNTAMIENTO. Siempre el 115 dijo “administrado”. De igual manera se reconoce más su autonomía presupuestal, reglamentaria y sus funciones. Lo malo es que los legisladores federales y locales, así como los presidentes de México, los gobernadores y algunos “expertos” siguen considerando a las autoridades municipales como menores de edad e incapaces de actuar por sí solos, aunado a la ambición de poder, el resultado es que se sigue en la brega de eternidades para la autonomía financiera, administrativa y gubernamental de los municipios.

El origen del reclamo de los alcaldes que asistieron a Palacio Nacional y seguro estoy de todos aunque no hayan ido, es el recorte en su presupuesto, si no me das más, por lo menos no me quites. El conflicto se da por la baja de recursos del Ramo 23 que generaba dinero para el desarrollo regional y que desde luego tenía algunos vicios, pero eran vicios de origen generado por los propios diputados al volver este rubro en el rubro famoso de los moches. Por lo tanto nunca debieron reducirlo ni tocarlo en sus cantidades monetarias, sí debieron modificarlo y quitar todo lo que daba facultad a legisladores de participar en el manejo de esos dineros. De igual manera la baja de recursos por Pueblos Mágicos, por turismo y otros más.

Es de llamar la atención cómo los gobernadores exigen más dinero, porque resulta que sus estados son los que aportan más dinero en los impuestos federales, pero que creen esos negocios o empresas están asentados en municipios y por ende les toca más dinero. Lo que es una realidad es que el Pacto Federal ya está obsoleto, lo que es una realidad es que los gobernadores deben asumir su responsabilidad y pagar las consecuencias del cobro de impuestos y derechos. Hoy por enésima ocasión AMLO y sus legisladores de MORENA dejan ir la oportunidad de oro de fortalecer a los estados y municipios, y una forma sencilla era reformando la Ley de Coordinación Fiscal aumentando el porcentaje de participación a los mismos, no cuando menos el 20% sino de plano el 30%.

Otra agresión a los alcaldes fue el hacer oídos sordos, y en esta parte sí culpo a los alcaldes por su falta de valor, se trata de que si no los recibe el mesías AMLO, por lo menos una mesa con la secretaria de Gobernación y el secretario de Hacienda, ellos debieron sentarse con las autoridades municipales, ellos debieron escucharlos, ellos debieron disculparse de la agresión. Y hacer las negociaciones rápidas toda vez que el 15 de noviembre debe estar listo el presupuesto de egresos.

En algo que sí se ha respetado la autonomía municipal y que nos lleva de la mano a secundar el reclamo es que la hacienda municipal se maneja libremente y el presupuesto de egresos de los municipios no pasa por el Congreso ni los congresos locales, sólo se aprueba por el cabildo y desde luego los miembros del ayuntamiento tienen que escuchar a las autoridades de sus localidades y a jefes de manzana. Pues entonces si hay esa facultad que se completa y les permitan tener ese recurso y bajo la vigilancia de la ciudadanía y de los órganos de fiscalización correspondientes.

Presidente, diputados federales y locales ya suelten las riendas del poder a los municipios, ya respeten la Constitución y cumplan su juramento. Las instituciones se respetan y más instituciones tan importantes y claves en la vida de México como el municipio y la familia.

Hoy debemos sumarnos a la lucha de los ayuntamientos y debemos contribuir a su grandeza, hoy debemos estar conscientes que si tenemos buenos gobiernos municipales que cumplan su función tendremos mejores servicios y tendremos mejor calidad de vida. Respeto al municipio y respeto a las instituciones.

 

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