Contra contratos de protección

Los trabajadores en México ya cuentan con la protección del Convenio 98, aprobado por el Senado, que entre otras cosas prevé que no se vean afectados por no afiliarse a un determinado sindicato.



Aprobado el Convenio 98 de la OIT por el Senado de la República, en septiembre anterior, jurídicamente se fortalece a los sindicatos y se cierra el paso a los contratos colectivos de protección, que los patrones manipulan con sindicatos amigos, para hacerlos convenios a su gusto, para su beneficio.

El Convenio 87 sobre la libertad sindical está vigente en México desde 1950. Establece la libertad sindical en sentido amplio, para constituir sindicatos, para ingresar, permanecer y salir de ellos. La Ley Federal del Trabajo de 1970 tiene congruencia con ese Convenio.

El Convenio 98 brinda protección a los trabajadores para que su empleo no se vea afectado por no afiliarse a un determinado sindicato, por dejar de formar parte de un sindicato, o por participar en las actividades sindicales.

El Convenio 98 prohíbe a los patrones intervenir en la vida de los sindicatos de los trabajadores, como se acostumbra en nuestro país con la formación de sindicatos blancos, que pactan contratos de protección para empresarios, adaptando las cláusulas laborales a los intereses de éstos.

El artículo 4º del Convenio dispone que en la legislación de cada uno de los 187 países miembros de la OIT, México entre ellos, deben adoptarse medidas adecuadas a las condiciones nacionales para estimular y fomentar entre los patrones y organizaciones de trabajadores el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación voluntaria, para reglamentar, por medio de contratos colectivos, las condiciones de empleo.

El Convenio 98 evita los contratos no negociados por los trabajadores, de los que muchos son de protección y sólo repiten en sus cláusulas las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo.

Lo más grave es cuando un sindicato auténtico pretende exigir la celebración de un contrato colectivo y encuentra que ya hay un contrato al gusto del patrón, depositado ante las autoridades.

El Convenio 98 fue firmado por el presidente de la república en 2015. El Senado lo aprobó en septiembre de este año. En estos momentos ese Convenio ya forma parte de nuestra legislación nacional.

La nueva fracción XXII-Bis del artículo 123 constitucional concuerda plenamente con el Convenio 98.

Nuestros problemas no son la carencia de leyes, lo que hace falta es cumplirlas.

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