Undécimo Mandamiento: «Siéntate y toma aliento»

El undécimo mandamiento es “siéntate” y toma aliento

¡Existe el mandamiento de sentarnos! Tú vales más que todo lo que hagas. Cuando veas que ya no puedes más y que la hora es ya muy avanzada, siéntate; acerca una silla y toma aliento: te hará muy bien.