El hombre sin afectos

El presidente pasa por encima de lo que sea, de la ley, de las instituciones, de sus cercanos, por eso su pasión por la exclusión y la estigmatización.

¡Qué pena con Montesquieu!

La prepotencia, la mentira y la humillación empiezan a ser parte de la vida cotidiana en nuestro país. No podemos ni debemos acostumbrarnos.

El presidente y el amor al prójimo

En la ceremonia del Grito el 15 de septiembre por la noche, el presidente lanzó vivas al “amor al prójimo”, pero nadie sabe cómo lo entiende él.

AMLO y sus negociaciones

Antes que negociar para actuar por el bien mayor de los mexicanos, el presidente prefiere la efímera satisfacción de humillar públicamente a sus enemigos.