Comunicación familiar puede evitar adicciones en niños

El movimiento por la salud No está chido se ha adaptado a la pandemia y por medio de actividades y la participación de personalidades destacadas, incitan a la sociedad a prevenir las adicciones.


No está chido


La niñez y la adolescencia son las etapas en las que se debe trabajar más en la prevención del consumo de alcohol y tabaco, así como impulsar la unión, la comunicación y la buena relación familiar, afirmaron especialistas durante el encuentro “Efectos y consecuencias del consumo de alcohol y tabaco en menores”, organizado por el movimiento No está chido que busca prevenir las adicciones en menores.

No está chido es impulsado por el Consejo de la Comunicación y la Fundación Gonzalo Río Arronte, y durante el evento participaron Miriam Carrillo López, directora de prevención de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), y Juan Antonio López Baljarg, presidente del Instituto de Análisis de Política Familiar (IAPF).

Durante su ponencia, Miriam Carrillo López destacó que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, el 23.8 por ciento de los hombres fuma en secundaria, mientras que en bachillerato lo hace un 81.4 por ciento, y en cuanto a las mujeres 17.7 por ciento fuma en secundaria, pero la cifra se incrementa a 41.3 por ciento a nivel preparatoria. La especialista hizo un llamado a promover movimientos por la salud como No está chido y aprovechar la convivencia familiar por el confinamiento durante la pandemia para mejorar las relaciones.

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Por otro lado, Juan Antonio López Baljarg realizó la presentación “Beneficios Sociales del fortalecimiento de habilidades familiares” y explicó que la prevención debe iniciar a una edad temprana desde el hogar con tres pasos esenciales: primero, fomentar la unidad y liderazgo familiar; segundo, contar con la consejería familiar a través del apoyo comunitario, y por último, ampliar las redes de apoyo para niñas, niños y jóvenes con personas de confianza.

Respecto al confinamiento por la pandemia y el tiempo que las familias han pasado juntas, los especialistas alertaron que la salud mental de los jóvenes puede estar en riesgo, por lo que es vital que exista una comunicación familiar adecuada y buena convivencia. “La salud mental es un foco rojo y las familias deben fortalecer su comunicación y convivencia para evitar cualquier situación de riesgo”, indicaron.

El movimiento por la salud No está chido se ha adaptado a la pandemia y por medio de actividades y la participación de personalidades destacadas, incitan a la sociedad a prevenir las adicciones por medio de una buena relación familiar. “No está chido se ajustó a la actual coyuntura para integrar mensajes para que los padres de familia promuevan actividades en donde niñas, niños y jóvenes encuentren su pasión y fomenten sus talentos”, indicó Roxana Núñez, directora de asuntos corporativos del Consejo de la Comunicación.

 

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@yoinfluyo

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