Jóvenes sin futuro

En la capacitación, los jóvenes entre 18 y 29 años deberían encontrar una oportunidad para entrar al mercado laboral pues, dicen, sin experiencia laboral no hay oportunidades reales; “los años de estudio poco importan”.



A cada minuto aumenta el número de aprendices vinculados a uno de los programas promesa de la campaña de Andrés Manuel López Obrador como candidato a la presidencia de México: Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF).

Lo que pareciera ser la solución para dar oportunidad a los jóvenes que ni estudian ni trabajan, los llamados ninis, también se ha convertido en oportunidad de corrupción.

Y es que, a pesar del esfuerzo de que algunos jóvenes se toman en serio la capacitación como una primera oportunidad laboral, desempeñándose de manera responsable y profesional con la esperanza de ser contratados por la empresa en la que laboran; otros se lo toman a la ligera.

También las situaciones de irresponsabilidad provienen de tutores que no llevan a cabo la capacitación, y en algunos casos simulan la asistencia de los becarios. Y en otros casos, la empresas se aprovechan de que el pago mensual lo efectúa el gobierno federal, trabajan con el mínimo de empleados y dependen de la mano de obra –gratuita para los tutores– de los becarios.

Falta capacitación programada

La promesa del gobierno federal sobre el programa Jóvenes Construyendo el Futuro no ha cumplido las expectativas del sector al que está dirigido: la juventud.

Y es que en la ejecución de programa hay de extremos a extremos. Existen los centros de capacitación que exceden el horario de trabajo establecido y, por otra parte, hay lugares donde los becarios sólo cumplen con el requisito de asistencia y no reciben formación alguna, a pesar de que existe un programa de capacitación que ellos mismos han presentado en la plataforma de JCF.

En redes sociales, en especial en grupos de Facebook, es común ver quejas de quienes nunca recibieron capacitación e inmediatamente empezaron a trabajar, inclusive en horarios no acordados y bajo la amenaza de ser reportados.

En otros casos, la situación es contraria, no se trabaja. Un joven de 24 años, egresado de una escuela particular, indicó que en la entrevista inicial le enumeraron una serie de actividades y que tenían que ver con su carrera, pero a tres meses de haber iniciado la “capacitación”, son contadas las veces que lo han tomado en cuenta para colaborar con el equipo del centro de trabajo.

“Entré –al centro de capacitación– con otros jóvenes. Al principio nos encargaron las propuestas de contenido, pero nunca las tomaron en cuenta y no nos dijeron cómo mejorar. Ahora sólo venimos a ver películas”, indicó.

El joven también señaló que la falta de oportunidades laborales se debe, precisamente, a la actual administración, pues sus medidas de austeridad se reflejaron en múltiples recortes en dependencias que tuvieron que eliminar empleos, lo cual disminuyó el campo laboral.

Transas en el programa

La corrupción está en las filas de la 4T. A pesar del discurso del combate a la corrupción, parece ser que todo queda ahí, en palabras.

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Después de la eliminación de programas sociales bajo el argumento de que el apoyo económico no llegaba a los beneficiarios debido a los intermediarios, en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro sucede algo similar.

Los casos se registran en los centros de trabajo pequeños, como talleres y locales, quienes se registran como tutores del programa de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Posteriormente, en redes sociales, ofrecen “vacantes” en su centro de trabajo y piden a los becarios una parte de los 3 600 pesos de la beca a cambio de simular que están asistiendo a la capacitación.

En otros casos, una vez que los becarios ya están en capacitación, los tutores piden dinero por “gastos de materiales utilizados”.

Numeralia

En poco más de seis meses y al momento de la publicación de esta nota, según datos de la misma plataforma, hay 736 600 jóvenes en capacitación en alguno de los 141 640 centros de trabajo.

De los jóvenes que se capacitan, la mayoría concluyó la educación media superior, 314 466; le siguen los que terminaron la secundaria, con 196 256, y finalmente están los que culminaron la licenciatura 132 273.

Los estados de la República Mexicana en que más jóvenes recurren al programa son del centro y del sur. Chiapas encabeza la lista y le siguen Tabasco, Veracruz, México, Guerrero y Michoacán, en ese orden.

 

@yoinfluyo

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