La política migratoria del gobierno federal opera bajo presión de Estados Unidos

La caravana está integrada por unas cuatro mil personas, en su mayoría son habitantes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Haití, la cual lleva dos semanas de camino tras su salida de Tapachula, Chiapas.



La caravana migrante arribó al estado de Oaxaca, segundo estado de México, que pretende atravesar en su camino hacia la Ciudad de México para regularizar su situación migratoria antes de llegar a la frontera norte con Estados Unidos.

Rafael Soler Suastegui, especialista en materia de migración y refugio, indica que la política migratoria del gobierno federal ha sido una política de contención, la cual ha sido bajo la presión de Estados Unidos, por lo tanto no hay una política migratoria que gestione los flujos migratorios, que dé una salida, que se respeten los derechos humanos. “Únicamente es un técnica de contención de encapsulamiento de migrantes, y eso no se puede sostener en el tiempo”.

En entrevista con Yo Influyo, el maestro en Derecho de tiempo completo de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle señaló que debido a la situación política que se vive en Nicaragua, donde Daniel Ortega ha sido reelegido para un quinto mandato presidencial; el nivel de violencia en el triángulo de Centroamérica, lo que está pasando en Venezuela con la dictadura de Nicolás Maduro y la situación de pobreza en Haití, el número de migrantes que pretende llegar a Estados Unidos ha aumentado exponencialmente en los últimos años.

“El problema es que todos los migrantes entran por Chiapas generando un cuello de botella tremendo. Porque si bien es cierto que tenemos unas 90 mil solicitudes de refugio, que son muchísimas con las que hemos tenido anteriormente. Todas esas solicitudes quedan varadas en Tapachula, que es una ciudad que tiene una población de 350 mil habitantes. El problema son los cuellos de botella y esto está generando un malestar en la frontera sur”, explicó.

Rafael Soler Suastegui, miembro de la Red Académica Latinoamericana sobre Refugio, dijo que otra circunstancia es la “deshidratación presupuestal, que ha sido generalizada en muchos aspectos del gobierno y que ha tocado a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), la cual está siendo rebasada por que está operando con un presupuesto austero que no tomaba en consideración estas situaciones exponenciales de migrantes.

Para el experto en temas jurídicos internacionales estas caravanas de migrantes no son un asunto temporal, son una nueva normalidad, lo cual va a seguir ocurriendo mientras no cambien ciertas situaciones regionales.

Centroamérica tiene una situación grave de un éxodo de personas porque las condiciones de vida son intolerables; el régimen venezolano no va a cambiar, la situación en Haití no va a cambiar, el régimen nicaragüense no va a cambiar. Entonces tenemos que acostumbramos a esta nueva realidad y aprender a gestionarla”, concluyó.

Cabe destacar que la caravana está integrada por unas cuatro mil personas, en su mayoría son habitantes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Haití, la cual lleva dos semanas de camino tras su salida de Tapachula, Chiapas, el pasado 23 de octubre.

Los migrantes buscan llegar a la capital del país, se estima que acudan a la Cámara de Diputados y al Senado, con el fin de solicitar que se les otorgue una solución a la crisis migratoria que se registra en la Frontera Sur, así como que se brinde certeza a los extranjeros que huyen de la violencia, pobreza, desastres naturales y abusos de derechos humanos.


Te puede interesar: Se contradice la 4T en su estrategia de seguridad

@yoinfluyo 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.