La inseguridad campea en el país

A un año de la conformación de la Guardia Nacional, los mexicanos siguen a la espera de que la inseguridad disminuya y puedan vivir con tranquilidad.


 


La inseguridad en México sigue sin contenerse, robos, asesinatos, secuestros y extorsiones son los delitos a los que está expuesta día a día la población, independientemente de su sexo, condición social (pobres o ricos), profesión, lugar donde pasa la mayor parte del tiempo, sea en su hogar, en la oficina o la calle o el transporte.

Las cifras muestran que de diciembre de 2018 a abril de 2020, la percepción de inseguridad en México ha disminuido. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el año en que López Obrador tomó posesión de la Presidencia, la población que en términos de delincuencia, dijo que vivir en su ciudad era inseguro era de 73.7 por ciento, mientras que en abril de 2020 esta cifra descendió a 73.4 por ciento.

Estos datos no son muy distintos a los difundidos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que tan sólo en lo que va del año (con datos a mayo de 2020, los más recientes que presenta) los homicidios ascienden a 18 mil 27, de los cuales en enero se reportaron tres mil 578 y en mayo tres mil 417, sólo 161 asesinatos menos.

Nadie puede negar que efectivamente la cifra de percepción de inseguridad de la medición del Inegi disminuyó (tres décimas), y que los homicidios de los datos presentados por el Secretariado de Seguridad Pública también mostraron una caída, sin embargo, esto no significa que la delincuencia esté siendo combatida con eficacia y que el gobierno esté dando pasos firmes para ofrecer a los ciudadanos vivir en un entorno más seguro, como las autoridades lo señalan.

Ejemplo de ello son los asesinatos que en enero sumaron tres mil 578 en contraste con los de mayo que fueron tres mil 417.

En el discurso de aniversario de la Guardia Nacional, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, aseguró que “las cifras de incidencia criminal en su conjunto nos dicen que la estrategia es la correcta pues hemos logrado poner un alto a la tendencia histórica de crecimiento de este delito y desacelerarlo".

El discurso contrasta con la realidad, así lo demuestran los más recientes acontecimientos de violencia en diversas entidades del país como en Guanajuato, Oaxaca, Colima y Ciudad de México, por mencionar sólo algunos lugares en donde la ciudadanía no puede estar tranquila ya que día tras día se viven hechos de violencia como tiroteos del crimen organizado, secuestros de gente que nunca aparece, lugares en donde se queman vivas a las personas o en donde a manos de delincuentes se le arrebata la vida lo mismo a un juez y su esposa que a una joven madre quien infortunadamente quedó atrapada en una balacera contra el titular de la policía capitalina.

Estos hechos han sido muy sonados, pero quedan otros en el silencio y en el olvido. Algunos casos ni siquiera son denunciados y forman parte de esa cifra que nunca se conocerá. Los datos de las autoridades muestran cifras que tímidamente ven disminuido el tamaño de la desgracia, pero para los familiares de quienes han perdido a un ser querido por ser asesinado o desaparecido, o bien han sufrido otro tipo de daños, esos mexicanos, tienen otros datos.

 

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@yoinfluyo

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