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Cancelar el NAIM, una costosa obsesión (parte 1 de 3)

El equipo de YoInfluyo.com da a conocer las afectaciones de la cancelación del aeropuerto en Texcoco a través de tres entregas. En la primer parte de la investigación abordaremos las afectaciones en el sector empresarial.


NAIM Texcoco


La cancelación del NAIM ha dejado grandes pérdidas a diferentes sectores, en los empresarios y la sociedad en general la pérdida será mayor si se concretan las modificaciones que pretende hacer la actual administración para desaparecer el rastro de lo que pudo ser el mayor y mejor tercer aeropuerto del mundo.

Mientras el gobierno federal presume ahorros de millones de pesos con sus medidas de austeridad republicana, los mexicanos pierden dinero de forma escandalosa, tan solo, la cancelación del NAIM ya cuesta más de 121 mil millones de pesos y amenaza con incrementar.

Y es que, independientemente del elevado costo, parece una obsesión operar un nuevo aeropuerto en la base militar de Santa Lucía -con estudios ambientales insuficientes o poco confiables- y desaparecer la ya avanzada estructura del NAIM. La actual administración planea destinar más dinero para inundar la obra y construir en ese espacio el parque Ecológico del Lago de Texcoco, pese a que ya se habían invertido 14 mil millones de pesos.

Ante esa intención manifiesta del Gobierno, una serie de amparos promovidos por el colectivo #NoMásDerroches integrado por inversionistas, pilotos y parte de la sociedad, logró evitar que el gobierno federal pusiera bajo el agua la obra del NAIM.

Los afectados: mexicanos y empresarios

El anuncio de la construcción de un nuevo aeropuerto en México en los terrenos federales ubicados en Texcoco, lo dio el entonces presidente Enrique Peña Nieto durante su segundo informe de gobierno en 2014. Prometía ser el proyecto de infraestructura más grande de la gestión peñista. En su momento se sumaron varios empresarios, organizaciones y hasta las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores).

Con respecto a éstas últimas, se pretendía que mediante su ahorro los mexicanos se vieran involucrados en la construcción y a su vez el dinero generara créditos y ganancias al dinero de los trabajadores que ahorran para su pensión.

Según un informe de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), la inversión de las Afores representó 45% de la oferta total.

Las Afore Inbursa, Pensionissste, Profuturo y XXI-Banorte participaron en el fideicomiso Fibra E, instrumento financiero de inversión en proyectos energéticos y de infraestructura, para financiar la construcción del NAIM. Habían invertido más de 13 mil 500 millones de pesos. Por su parte, la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) aseguró que las inversiones de las Afore no significaban ningún riesgo para los usuarios.

Amafore informó que los instrumentos de inversión emitidos con base en el fideicomiso Fibra E están respaldados por el cobro de la Tarifa de Uso Aeroportuario, TUA, que es un impuesto que forma parte del precio de los boletos de avión y es recaudado por las aerolíneas; posteriormente ese dinero se entrega al aeropuerto con la finalidad de mejorar y mantener su infraestructura.

Desde 2014 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aplicó incrementos a este impuesto para financiar el NAIM. El monto actual de la TUA es de 45.18 dólares para vuelos internacionales, mientras que para los vuelos nacionales, el impuesto es de 23.79 dólares..

Los empresarios

Por otra parte, según Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (Poder), organización enfocada a la promoción de la transparencia y los derechos humanos, cinco empresarios resultaron los más afectados, ya que eran titulares de 51% de los contratos del NAIM.

La empresa ICA habría invertido 24 mil 750.5 millones pesos; Grupo Carso, 21 mil 250.8 millones de pesos; Grupo Hermes invirtió 12 mil 445.9 millones de pesos; GIA+A hizo una inversión de 10 mil 371.7 millones de pesos, y Grupo Empresarial Ángeles, 10 mil 372 millones de pesos.

La decisión de la cancelación del NAIM provocó que cayeran las acciones de Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) y Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR), lo que implicó una pérdida de 22 mil millones de pesos. A pesar de que en el primer trimestre del año, los grupos aeroportuarios han reportado resultados de buenos a favorables, ello no significa que la pérdida por la cancelación del NAIM se encuentre superada.

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La voz del empresariado ante los caprichos de la 4T

Debido a la cancelación del NAIM hubo un efecto negativo en la actividad productiva del país, principalmente en la zona centro, indicó el Banco de México (Banxico) en el Reporte sobre las Economías Regionales, de octubre a diciembre de 2018.

El documento, que presenta los indicadores y el análisis que Banxico produce sobre la evolución de la actividad económica, la inflación y las expectativas de los agentes económicos, registró una disminución en la actividad de la industria de la construcción por la disminución en la demanda de productos metálicos. Los directivos empresariales asociaron la reducción a la cancelación del NAIM.

Banxico, además indicó que, en el cuarto trimestre de 2018, aumentó la incertidumbre generada por la cancelación del NAIM y en la inseguridad en la región centro del país por lo que se limitaron las actividades en el sector comercial.

Por su parte, según el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) la cancelación del NAIM costaría unos 229 mil millones de pesos, convirtiéndose en el mayor despilfarro de recursos públicos, en la historia del México moderno.

El presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos Walther, ha reiterado que la forma de la cancelación del NAIM no solo ha dejado pérdidas millonarias, también pone en riesgo la certeza jurídica del país y de las inversiones.

En ese sentido, De Hoyos Walther ha enfatizado que el costo de la cancelación del NAIM será mayor a cualquier programa social o proyecto de infraestructura -como el Tren Maya- impulsado por la actual administración.

Por otra parte, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) indicó que la cancelación del NAIM conlleva una pérdida de 270 mil millones de pesos: 120 mil millones de pesos por pago a proveedores por servicios y bienes entregados, y penas por cancelación de contrato. Además de 150 mil millones de pesos por pago a inversionistas por contratación de bonos.

En el transcurso de la construcción cambió el esquema de financiamiento de la obra cumbre de la administración peñista: de 58% de recursos público y 42% de recursos privados, pasó a 10% de recursos públicos y 90% de recursos privados.

En la segunda parte de la investigación sobre las afectaciones de la cancelación del aeropuerto en Texcoco abordaremos las afectaciones en el sector turístico y de la aviación.

 

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