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Un juego peligroso: el presidente “bromea” con medios de comunicación

La comunicación social es un hilo de información entre el gobierno, los medios de comunicación y la sociedad que no debe romperse.


Presidente AMLO


La comunicación es un conjunto de mensajes, símbolos, logotipos, actitudes, etc. Y la principal función de esta disciplina, es que ese conjunto, llegué a una persona o a un grupo de personas, con la finalidad de generar entendimiento.

La comunicación social es precisamente una estrategia de información que busca diferentes canales, para poder llegar a la mayor cantidad de personas posibles y buscar solucionar un conflicto o conseguir un logro en común, como sociedad.

Es por ello que la comunicación social en los gobiernos es indispensable, para poder garantizar el acceso a la información con campañas o programas que sean difundidos en diferentes plataformas: radio, televisión, internet, prensa escrita o propaganda física.

La comunicación social gubernamental debe tener un fin informativo, educativo, de orientación social o de rendición de cuentas.

La necesidad de una correlación entre los medios de comunicación y el gobierno deben de ser sanas y fructíferas.

Por un lado, el gobierno a través del departamento de comunicación social le da la información a los medios, los medios la reproducen y cumplen con su principal función que es informar a las personas, los ciudadanos a su vez están enterados de lo que hace su gobierno y el gobierno cumple con notificar lo que hace a sus gobernados.

Es cierto que en ocasiones dicha relación medios-gobierno, está soslayada por la falta de ética, sin embargo, mientras más medios de comunicación cumplan, precisamente, su código de ética en la objetividad de los mensajes, mayor información obtiene la sociedad para emitir un juicio.

Por otro lado, el área de comunicación social, ayuda a tener una mejor vía de comunicación interna, entre las oficinas importantes y sus trabajadores o colaboradores, para poder caminar por la misma vía.

Dicho todo esto, el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no debe de cortar el hilo de comunicación entre su oficina y el resto del sector gubernamental, como ocurrió el pasado jueves durante su conferencia matutina. En ésta sacó a colación el tema de los “supuestos” míticos sótanos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), lugar en donde según el presidente, los gobiernos anteriores, alojaron algunos presos. Acto seguido invitó a los periodistas a recorrer los subterráneos de la secretaría ese mismo día y constatar lo que dijo por la mañana.

Derivada de la invitación, los reporteros de las diferentes fuentes, incluido YoInfluyo.com, acudimos a recorrer los sótanos de la SEGOB, sin embargo, y tras esperar por una hora, funcionarios de la secretaría indicaron que no existían dicho lugar y mencionaron que todo había sido un chascarrillo del presidente.

Lo cierto es que un simple “chiste" con el que quisieron justificar la falta de seriedad y de conocimiento de parte del presidente, desdeña a todos los funcionarios, profesionistas de la comunicación y principalmente a los medios, que cumpliendo con su responsabilidad de informar a la sociedad, asistieron al lugar mencionado.

Es injustificable que el presidente mienta de esta manera a los medios, una profesión que en nuestro país es poco valorada y respetada, en una constante persecución, confrontación y acusación sin fundamento por parte de López Obrador, por lo que es grave que les quite credibilidad al asumir que cualquier noticia que afecte a su gobierno sea “pagada".

Éste pudo ser un chascarrillo, pero no es chiste que maten a los periodistas cuando investigan y tampoco es un juego que el estado emprenda una persecución abierta en contra de líderes de opinión y periodistas que lo cuestionan.

 

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@yoinfluyo

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