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1,000 años para que una bolsa de plástico se degrade

La botella de agua que acabas de adquirir, tardará hasta cinco generaciones de tus descendientes en degradarse.


Botellas de plástico en la playa


Una botella de plástico tiene mayor expectativa de vida que cualquier ser humano: 400 años, aproximadamente. Y su vida útil es relativamente baja, a lo mucho, no “sobrevive” más allá de las 24 horas en que fue adquirida.

Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada minuto se compran un millón de botellas de plásticos y al año se usan 500 000 millones de bolsas. Asimismo, informa que una tercera parte de todos los envases de plástico son extraídos de las alcantarilla y ocho millones de toneladas terminan en los océanos, poniendo en riesgo la vida marítima.

En ese aspecto, México ocupa el primer lugar en producción de desechos plásticos según datos de la asociación civil ambiental ECOCE. Es necesario tomar conciencia de esta situación y tomar algunas medidas.

¿Cómo puedo reducir mi consumo de plástico?

El Banco Mundial hace una serie de recomendaciones para poner fin a la contaminación por plásticos. La organización multinacional especializada en finanzas y asistencia sugiere no usar bolsas plásticas, pues se estima que cada minuto se usan un millón de ellas y cada una tarda cerca de 1 000 años en degradarse. En lugar, usar una bolsa de algodón, evitando las de nailon y poliéster cuya materia prima es el plástico.

También aconseja, embotellar su propia agua en un recipiente reutilizable, pues por minutos se compran un millón de botellas, y la mayoría de ese plástico no es reciclado.

Además, recomienda no utilizar vasos, platos y cubiertos desechables, pues son uno de los principales objetos de plástico que se encuentran en el medio marino de todo el mundo. En ese aspecto, sugiere que al momento de acudir a algún establecimiento de comida, como cliente exprese su opinión en contra este tipo de utensilios.

Asimismo, propone tomar mejores decisiones a la hora de comprar productos, evitando los de uso cosmético y de higiene personal que contienen micropartículas de plástico; así como la ropa con microfibras sintéticas, ya que al lavar las prendas suelen soltar las microfibras que se van por el agua y llegan a los océanos, y que posteriormente son ingeridas por los animales marinos.

Antes de adquirir algún producto, dedica algunos minutos a leer las etiquetas, y evitar comprar aquellos que contengan alguno de los siguinetes ingredientes, ya que son plástico: polietileno (PE) y el polipropileno (PP), el polimetilmetacrilato (PMMA) y el tereftalato de polietileno (PET)”

¿Y qué está haciendo nuestro país con respecto a los residuos plásticos?

El gobierno federal y estatal, así como organizaciones y asociaciones civiles se han comprometido ante la problemática, no sólo de desechos plásticos, sino ante la problemática de la basura en tiraderos a cielo abierto que dañan al medio ambiente y la salud humana.

A nivel nacional, y de acuerdo con cifras de Greenpeace México, 10 estados de la República Mexicana han modificado sus legislaciones para prohibir o regular el uso de bolsas de plásticos, popotes o artículos de unicel: Baja California, Chihuahua, Sonora, Durango, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Jalisco, Ciudad de México y Nuevo León.

En la Ciudad de México, en su intento por inculcar la educación ambiental desde el 2012, se implementó el Mercado de Trueque, en el que los capitalinos pueden llevar sus residuos inorgánicos, previamente separados. A cambio de ellos reciben puntos verdes con los que pueden adquirir productos agrícolas.

Desde el año 2013 al mes de marzo de 2019 se han recolectado 824 026.5 kilogramos de residuos, entre aluminio, botellas de vidrio, PET, papel y cartón, fierro, HDPE, electrónicos, tetrapack y aceite usado de cocina.

De esa numeralia, 135 758 kilogramos corresponden al PET y 76 856 kilogramos a HDPE, que es un material que se usa para la elaboración de envases plásticos desechables.

El próximo Mercado de Trueque se llevará a cabo para el próximo domingo 12 de mayo en el bosque de Tlalpan.

Por su parte, según ECOCE, asociación ambiental sin fines de lucro, entre los beneficios de reciclar una tonelada de PET reciclado, ahorra hasta 40 000 litros de agua; una tonelada de papel reciclado, ahorra 30 000 litros de agua; y una tonelada de aluminio reciclado, 90 000 litros de agua.

La ECOCE, a través de su programa de recuperación de residuos de envases y empaques, ECO-RETO, en el que participan escuelas públicas y privadas de educación básica y media superior, busca fomentar la educación ambiental tanto en alumnos como a los directivos, profesores y personal de las escuelas. Actualmente participan 6 074 escuelas y 1 425 336 alumnos.


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@yoinfluyo

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