La Ibero monitorea el avance de la deforestación de las selvas en México

Hace 500 o 600 años, gran parte del territorio de México estaba cubierto de selvas tropicales secas y húmedas.



En México, la pérdida de las selvas tropicales ha generado diversos impactos económicos y sociales que afectan negativamente el bienestar de la gente. De ahí la importancia de generar proyectos que coadyuven en la conservación de los ecosistemas selváticos.

Ante este panorama, el Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (Centrus) de la Universidad Iberoamericana (Ibero) desarrolla un sistema de monitoreo para observar el avance de la deforestación de las selvas tropicales en México y diseña herramientas de análisis para determinar el impacto de las políticas públicas y programas sociales que atienden este problema.

El proyecto de investigación Desarrollo y evaluación de herramientas para el monitoreo de la deforestación de las selvas tropicales es financiado por la División de Investigación y Posgrado de la Ibero y es un trabajo del doctor José Alberto Gallardo Cruz.

El académico refiere que la información que ofrece la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Inegi y la UNAM no está homologada ni actualizada ni acoplada a las políticas públicas ni a los programas sociales.

“Ante la falta de información sobre la situación de la deforestación en México, el proyecto del Centrus atiende la necesidad de obtener datos de calidad, sin discrepancias y que estén actualizados, existen fuentes oficiales que han mal informado al asegurar que el avance de la deforestación se detuvo, lo cual es falso. La deforestación sigue avanzando”, señaló Alberto Gallardo en videoconferencia de prensa.

El investigador resaltó que la metodología desarrollada por el Centrus es 80 por ciento confiable, ya que el monitoreo se realiza al obtener imágenes de satélite y clasificación de datos para determinar si hay o no hay selva en los puntos observados.

Con este proyecto, el Centrus de la Ibero busca ajustar la metodología con las políticas públicas y programas sociales que atiendan este problema. Más adelante, el proyecto busca acoplarse al programa Sembrando Vida para medir su impacto. La información obtenida del monitoreo será de acceso público mediante un sitio de internet.

“Las selvas son de los ecosistemas más amenazados. Las selvas, por estar enclavadas en zonas donde llueve mucho, se vuelven atractivas para el desarrollo de la ganadería, la agricultura, la minería, la tala, la cacería, el comercio de vida silvestre”, precisó.

Hace 500 o 600 años, gran parte del territorio de México estaba cubierto de selvas tropicales secas y húmedas. Las selvas secas cubrían toda la península de Yucatán, Chiapas y Veracruz. En el Pacífico, las selvas húmedas cubrían Oaxaca hasta Sinaloa, relató el académico de la Ibero.

 

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@yoinfluyo 

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