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Podrían desertar de las escuelas uno de cada cuatro estudiantes

Los niños y jóvenes que podrían desertar de la educación formal en las escuelas es debido a cuestiones directamente relacionadas con la pandemia de COVID-19, destaca un estudio elaborado por la Universidad Iberoamericana.



Aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes está pensando en la posibilidad de abandonar la escuela en los niveles de primaria, secundaria y media superior, destaca la investigación “Educar en contingencia” que elaboró la Universidad Iberoamericana.

Luis Medina Gual, coordinador del doctorado Interinstitucional en Educación, indicó que el 75 por ciento de quienes piensan en la posibilidad de desertar de las escuelas es por cuestiones directamente relacionadas con la pandemia de COVID-19, como son económicas o socioemocionales, entre otras.

La investigación fue dirigida por el Departamento de Educación de esta universidad y contó con el apoyo del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y con el asesoramiento de otras seis instituciones.

Cimenna Chao Rebolledo, académica del Departamento de Educación, indicó que este estudio observó la vivencia educativa a lo largo de la contingencia, la cual durante más de un año ha tenido que hacerse a distancia, además de que se tomaron en cuenta tres dimensiones: la pedagógica, la psicológica y la tecnológica.

Destacó que el análisis se hizo entre 277 mil 144 participantes, entre estudiantes y docentes de diversos grados y niveles educativos, desde educación primaria hasta educación superior, de manera que como resultado de ese esfuerzo colectivo entre instituciones e investigadores “tenemos un mapeo que nos permite ahora hablar, de alguna manera, de lo que fue y está siendo esta experiencia tan compleja de educar en contingencia”.

Al hacer un resumen de los hallazgos, Medina Gual comentó que, en lo tecnológico, se encontró en la mayoría de los casos mucha heterogeneidad en la tecnología que se empleaba de manera general en los centros educativos y también se encontró mucha diversidad en el uso de diferentes medios para el acceso a la educación.

Estudiantes y docentes dijeron que la plataforma de conexión más importante que utilizaron fue WhatsApp. En cuanto a conectividad entre alumnado y profesorado, sólo alrededor del 35 por ciento del profesorado logró comunicarse con la mayoría del estudiantado. Y respecto a la velocidad de conexión, únicamente el 7 por ciento de quienes participaron en la encuesta cumplían con los estándares mencionados por la Comisión Federal de Comercio para un trabajo a distancia por estos medios.

De lo pedagógico, mencionó que hubo un reaprendizaje para adaptar. “Muchas veces hablábamos de la idea de la innovación como un elemento preponderante en lo que iba a suceder en estos tiempos de educación a distancia y, sin embargo, lo que vimos es que en realidad lo urgente fue lo que nos ganó. Y, en ese sentido, muchas veces en lugar de hablar de procesos de innovación reales, en realidad estábamos tratando de adaptar”.

Asimismo, mencionó que se presentaron dificultades diversas, sobre todo en cuestiones relativas a la evaluación del aprendizaje y los procesos de reflexión docente; pero también los profesores reportaron procesos de adaptación al currículum y adecuación a temas relacionados con el COVID-19, en lo que hizo notar que la flexibilidad que mostraron los docentes durante este tiempo de pandemia fue encomiable.

Por otra parte, comentó que en lo que se observó del uso de “Aprende en Casa”, más allá de ser universal fue muy limitado además de bastante diferenciado dependiendo del nivel educativo, pues en primaria 44 por ciento de los estudiantes mencionaron haberlo utilizado; en secundaria, 55 por ciento y en nivel medio superior 15.6 por ciento del estudiantado. En cuanto a la calificación promedio que otorgaron a este programa, en una escala del 0 al 10, los alumnos de escuelas públicas le dieron 7, en tanto que los de escuelas privadas le otorgaron una calificación de 6.

Finalmente, en una primera exploración de datos de Educar en contingencia, el doctor Luis Medina dijo que se encontró que lo pedagógico y lo tecnológico son dos elementos importantes; pero, sin duda, en este tiempo lo que ha sido el pilar es la parte socioemocional, que vuelve a surgir como un elemento esencial durante este tiempo de contingencia.

 

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@yoinfluyo 

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