En pandemia, mexicanos subieron cerca de 8 kilos: UNAM

Ana Lilia Rodríguez, especialista de la UNAM, aseguró que lo ideal es que los varones no tengan más del 20 por ciento de grasa, mientras que las mujeres no deben pasar el 30 por ciento de tejido grasoso.



En el marco del Día Internacional de la Obesidad, 12 de noviembre, Ana Lilia Rodríguez Ventura, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que durante la pandemia, los mexicanos tuvieron un aumento de peso promedio de ocho kilos, mientras que el incremento de peso promedio del resto del mundo fue de seis kilos en adultos.

En México, tres de cada cuatro adultos padecen sobrepeso u obesidad, mientras que 35 por ciento de niños en edad escolar y 38 por ciento de los adolescentes presentan esa enfermedad crónica. De los adultos obesos, 34 por ciento están en una etapa mórbida, lo que se conoce como el mayor grado de esa enfermedad.

“Un infante tiene un riesgo de 40 por ciento de presentar adiposidad (tejido graso que puede afectar los órganos) si uno de sus padres la padece y se duplica a 80 por ciento si ambos progenitores están afectados”, comentó Ana Lilia Rodríguez Ventura y subrayó que cuando una pareja decida procrear deben mantenerse en un peso normal y cuidar sus hábitos alimenticios para “no programar” de manera inadecuada el bebé.

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“El exceso de peso es una enfermedad en sí misma y una epidemia, un problema de salud pública sin precedentes”, indicó Rodríguez Ventura y expresó que la gente aún no se da cuenta de lo grave que es el problema de sobrepeso. Por ello, desde 2017, se propuso utilizar el término adiposidad y que las personas entiendan que el exceso de grasa puede causar inflamación y daños en los órganos.

Las consecuencias de la obesidad y sobrepeso pueden ser: disfunción del páncreas, diabetes, hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica, y en mujeres, se puede presentar el síndrome poliquistosis ovárica en el cual se manifiesta desregulación de hormonas y se dificulta la presencia de embarazo. En niñas obesas o con sobrepeso, se pueden liberar antes sus hormonas sexuales e iniciar desde los seis años el desarrollo mamario.

Finalmente, la especialista indicó que se requiere mayor impulso a las campañas de prevención de obesidad y sobrepeso, pues es importante que el personal de salud adquiera mayor conciencia y subrayó que “el etiquetado frontal de alimentos y bebidas no alcohólicas es una buena medida, pero no suficiente”.

 

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