Científicas estudian “enemigos invisibles” en el aire de la ciudad: UNAM

Esas partículas se emiten desde el océano o los continentes. Su distribución geográfica es local, regional y continental y diversos fitopatógenos llegan de Europa o Asia o pueden viajar alrededor del mundo.



Científicas mexicanas del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estudiaron diversas bacterias en el aire de las ciudades, causantes de enfermedades como laringitis, faringitis, asma, alergia, edema pulmonar o padecimientos pulmonares crónicos.

María del Carmen Calderón Ezquerro, encargada del estudio, destacó que las bacterias descubiertas son patógenas y fitopatógenas, lo que significa que provienen de plantas y que forman parte de los bioaerosoles que “engloban a las partículas de origen biológico suspendidas en el aire; pueden ser microorganismos vivos o muertos como algas, bacterias, protozoarios, arqueas o agentes infecciosos como los virus, además de granos de polen y esporas de hongos”.

Esas partículas se emiten desde el océano o los continentes. Su distribución geográfica es local, regional y continental y diversos fitopatógenos llegan de Europa o Asia o pueden viajar alrededor del mundo.

De acuerdo con el “Estudio aerobiológico de la composición de comunidades bacterianas y fúngicas en la atmósfera de la Ciudad de México”, aunque algunos procesos atmosféricos, como la lluvia, disminuyen la presencia de estos microorganismos, esas partículas rodean al ser humano todo el tiempo.

“Utilizamos filtros para partículas PM10 (que poseen un diámetro aerodinámico menor a 10 micrómetros) y trampas de esporas que funcionan las 24 horas, los 365 días del año”, indicó María del Carmen Calderón y recalcó que se secuenciaron y estudiaron 42 muestras, 21 de cada época del año.

Sin embargo, Calderón Ezquerro destacó que estamos en constante contacto con esas partículas y microorganismos todo el tiempo y depende de nuestra respuesta inmunológica cómo nos podrían afectar esas partículas. “Hemos convivido y seguiremos conviviendo con microorganismos en el aire, aclaró; solamente debemos ser más cuidadosos”, finalizó.

 

Te puede interesar: IMSS busca captar más donadores de sangre a través de Facebook

@yoinfluyo 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.