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Está sobredimensionado el impacto de las remesas en la economía de México

El incremento de las remesas en México se debe a la política fiscal de Estados Unidos de apoyar a individuos y empresas.



Las remesas que México recibió durante el año pasado no fueron tan importantes para la macroeconomía, aunque sí para algunas entidades vinculadas a la migración y a actividades económicas ligadas a Estados Unidos, donde empieza a registrarse mayor recuperación, la cual podría generar más desigualdad en nuestro país, afirmaron economistas y académicos.

Durante el seminario a distancia: Procesos y actores de la Población, organizado por del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM), Miguel Ángel Mendoza González, académico del Posgrado de Economía de la UNAM, mencionó que por la pandemia de COVID-19, se estimó que estos envíos de dinero desde el extranjero caerían entre 27 y 30 por ciento, pero se mantuvieron, incluso crecieron toda vez que representaron cuatro por ciento del PIB, y tuvieron efecto de amortiguamiento en algunas regiones.

El especialista en temas de crecimiento y desarrollo expuso que una hipótesis del mantenimiento de las remesas fue la política fiscal de Estados Unidos, de ayuda generalizada a individuos y empresas, lo cual pudo haber beneficiado a algunos migrantes.

Por su parte, Marcos Valdivia López, investigador del CRIM y experto en Economía Urbana Regional, señaló que se ha sobredimensionado el beneficio de las remesas al país, al revisar su efecto en el PIB son pocas las entidades en las cuales se logró un efecto contra cíclico, de amortiguamiento.

Afirmó que el gobierno de México ha maximizado el efecto de las remesas y no ha tenido una política pública agresiva para detener caídas del PIB en entidades que, por ejemplo, dependen del turismo de forma importante como Baja California y Quintana Roo.

Luis Eduardo Guarnizo, profesor emérito del Departamento de Ecología Humana de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos, cuestionó que estos envíos de dinero se mantuvieron por los subsidios que el gobierno de Estados Unidos ofreció.

“Con datos sociodemográficos resultó evidente que quienes tuvieron más posibilidades de acceder a ellos fueron las personas con mejores trabajos e ingresos, no así las áreas de servicios y la construcción, en la que se concentra los mexicanos. Tampoco la agricultura, en la cual representan cuatro por ciento”, detalló.

Para el experto, este es uno de los costos ocultos de las remesas que deben tomarse en cuenta, no verlas como flujo financiero gratuito, como subsidio, pues tienen un costo humano, social psicológico, de sobreexplotación y vulnerabilidad que no se ha discutido. “Los apoyos fiscales en Estados Unidos ayudaron a aumentar la desigualdad entre los mexicanos en esa nación”.


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@yoinfluyo 

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