144 años de labor por el idioma

La Academia Mexicana de la Lengua tiene por objeto el estudio de la lengua española, en especial los modos de habla y escritura en México.


Academia Mexicana de la Lengua 


Hace algunas semanas se dio a conocer que en los últimos 100 años han sido eliminadas 2 793 palabras en las nuevas ediciones de los diccionarios, ya que es estaban en desuso o tenía poca o nula documentación.

Para que una palabra se mantenga en las páginas del diccionario es necesario que conserve cierta cultura lingüística o literaria, en caso de no tener ninguna función valor o son de poco uso las palabras son evaluadas por la comisión de lexicografía de una academia de la lengua, que determina conservarla o eliminarla, explicó Concepción Company Company, integrante de la Academia Mexicana de la Lengua en entrevista para la UNAM.

Y es que hay algunas palabras que eran derivados de otra, por ejemplo “pilluelo” proviene de “pillo”, y según explica la académica Company, los derivativos no tienen por qué ponerse en un diccionario, cualquier persona puede crear dichas denominaciones.

“Parte de esa lista de salida es porque son transparentes –las palabras– respecto a su base léxica”, señaló.

Pero para suprimir una palabra diccionario tienen que pasar unos 50 años sin que haya referentes o documentación al respecto, señaló la académica. Para agregar una nueva palabra en el diccionario es un proceso complejo: se debe considerar el uso diario, sostenido y documentado, de al menos cinco años.

Asimismo, Company adelantó que, en la nueva edición del Diccionario de Mexicanismos de 2020, se incluirán nuevas palabras y algunas tendrán modificaciones en su definición. Como el significado de “chapulín”, que en la edición del 2010 sólo se refería al insecto, ahora se agregará como adjetivo calificativo de los políticos que optan por cambiarse de partido, según las circunstancias les favorezcan.

Si tienes dudas lingüísticas, consulta a la Academia Mexicana de la Lengua

En la página web de la Academia Mexicana de la Lengua hay un apartado en el que los usuarios pueden preguntar sobre el correcto uso del lenguaje. En la sección “Consultas” el usuario puede enviar la duda lingüística sobre el español; si se trata de una consulta relativa a la interpretación o sentido de un vocablo, oración o párrafo, es necesario proporcionar información adicional sobre el contexto.

Asimismo, en la sección “Espín”, en la categoría “Respuestas” puedes revisar las respuestas a las consultas anteriores. Entre ellas puedes encontrar el correcto uso de abreviaturas, de acrónimos, de acentuación, de estructura lingüística de frases, de gentilicios y de sinónimos.

Revisa las respuestas de consultas previamente hechas 

También te pueden explicar el equivalente de palabras extranjeras al español, así como la correcta forma de citar fuentes, la conjugación correcta de los verbos, así como la sintaxis de frases.

Cada una de las consultas están debidamente documentadas, con antecedentes históricos y de origen, además agregan una explicación breve y clara de las reglas.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo

Otra de las categorías que encontrarás en la página de la Academia Mexicana de la Lengua y en la que seguramente querrás consultar, es el “Refranero Mexicano”, ubicado en la sección “Obras”.

La recopilación de refranes del mexicano Herón Pérez Martínez explica sus variantes y estructura gramatical de los dichos populares, trata de explicar la intención del argumento y en el sentido literal.

A continuación, te presentamos unos de los refranes más usados por los mexicanos y su significado, por si no los conocías:

– “Quedarse alguien como el que chifló en la loma”, significa quedarse con las esperanzas e ilusiones frustradas.

– “Siempre hay un zapato roto para un pie podrido” o su equivalente “Siempre hay un roto para un descosido” que hacen referencia a que en cada situación tiene su correspondiente.

– “No hay peor lucha que la que no se hace”, es un dicho popular que significa que el peor esfuerzo es el que no se hace. Además, se explica que “hacer la lucha” en el habla popular mexicana es esforzarse para lograr algo o para vencer las dificultades de determinada situación.

– “No hay que buscarle tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro”, equivale a que no hay que buscarse dificultades sin necesidad.

También, si te das el tiempo, puedes echarle un vistazo a expresiones populares que tal vez no conocías y que comunican justamente lo que alguna vez quisiste decir y no pudiste:

– “No hay pobre de malas intenciones” que, según el autor del Refranero Mexicano, significa que el pobre sueña un mundo de bienes, no de males.

– “No hay árbol de tortillas”, este dicho expresa que todo cuesta, nada es gratis; aún para alimentarse con lo esencial es necesario trabajar para obtenerlo.

– “No te dejes poner los ojos verdes”, es una frase popular que aconseja a no dejarse engatusar o engañar con mentiras.

– “No seas mono, porque te bailan”, es como un consejo para evitar que una persona evite actitudes de galán o presumido, porque puede quedar en ridículo.

Consulta el significado de otros refranes 

Un día como hoy, pero de 144 años...

La Academia Mexicana de la Lengua cumple 144 años de haber sido fundada, es una institución encargada de estudiar el idioma español en nuestro país, lo describe y controla sus irregularidades, asimismo, genera herramientas como diccionarios y manuales.

El 11 de septiembre 1875 se celebró la sesión inaugural de la Academia Mexicana, que en ese entonces se llamaba Correspondiente de la Española ubicada en la casa del que fuese su primer bibliotecario, el abogado y poeta Alejandro Arango y Escandón, en la antigua calle de Medinas número 6, hoy República de Cuba número 86.

De acuerdo con información de la página de la AML, el antecedente inmediato de la dicha Academia se remonta al decreto de la Real Academia Española, cinco años atrás, el 24 de noviembre de 1870, que buscaba “promover la creación de academias correspondientes en Américas, con fines de colaboración lingüística y literaria”.

Si bien, nuestro país no participó en la transformación de la lengua y sólo la recibió como una “preciosa herencia acumulada por el trabajo de muchas generaciones”, sí puede –y ha podido– colaborar de otra manera.

Según uno de los escritos de Joaquín García Icazbalceta, miembro fundador de la AML, entre las labores que le corresponde a la institución cultural es “extender sus investigaciones hasta los más remotos orígenes de la lengua”.

También puede contribuir al perfeccionamiento del diccionario que existe, con las debidas observaciones y la adición de voces, acepciones y frases propias del uso común en México. Asimismo, se propuso como tarea investigar el origen de las diferencias que se aprecian entre la lengua hablada o escrita en México.

 

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@yoinfluyo

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