Sección - Yo Influyo News - Norma Mendoza Alexandry

La historia cultural de la paternidad casi ha cesado de representar a los padres como garantía esencial del bienestar de los niños y de la sociedad.
El término “homofobia” es enaltecido y hecho sinónimo de “abuso” por temor a los homosexuales, por ser diferentes a uno mismo.
El surgimiento de “derechos de la mujer” ha dado origen a la inauguración de organismos de presión que han impactado en políticas de familia.
Joe Biden enfatizó que quiere ser un presidente de todos los norteamericanos –de izquierda y de derecha– y traer la “unidad de la nación”.
El aborto fue la principal causa de muerte mundialmente en 2019 y no la pandemia de COVID-19 como pensaríamos.
Los profesionales de la salud atestiguan que el uso de la marihuana en cualquier cantidad y presentación reduce significativamente el dominio sobre sus propias acciones.
Firmaron 32 gobiernos, excepto México, el documento Declaración del Consenso de Ginebra para declarar: “No existe un derecho internacional al aborto”.
La Cumbre de Nairobi firmada por México tiene en su agenda al aborto en todos sentidos. Su primer objetivo es “educar” en los derechos sexuales y reproductivos.
El gobierno federal pretende hacerse cargo de la educción sexual de los niños pasando por encima del derecho de los padres a educar a sus hijos.
Hoy todos nos preguntamos: ¿cómo se resolverá la pandemia? Tenemos esperanza en una solución científica con respeto a la vida de los más débiles.
La postura de EU para defender la vida desde la concepción influyó para frenar políticas abortistas impulsadas desde la ONU.
 La “educación sexual integral” es uno de los más agresivos ataques a la salud e inocencia de los menores, que es contraria a una educación sexual tradicional.
La familia completa, aunque no perfecta, de padre, madre e hijos, está en la primera línea de defensa cuando existen amenazas.