Sección - Yo Influyo News - René Mondragón

Las alianzas de algunos cercanos al poder les han enriquecido mientras se siguen esperando apoyos y no tandas para que la pérdida de empleos y empresas cese.
Para el mandatario hay temas pandora, conceptos “tabú”, asuntos de los que nunca hablará porque no se ven desde Palacio Nacional.
Los desempleados, empresarios quebrados y jóvenes sin oportunidades forman parte del electorado desilusionado de Morena que el PAN podría captar.
El presidente tiene miedo y se nota. La realidad lo rebasa y la cordura del hombre de estado se extravía.
La rebatinga entre los favoritos del presidente y los predilectos del imperio se encuentra a todo lo que da.
El presidente ha cancelado presupuestos a programas y apoyos gubernamentales, sin importar que de muchos depende la vida de la población.
Morena pretende seguir concentrando todo el poder lo que logrará si los ciudadanos no optan por votar por alguien diferente a este partido.
La nueva normalidad se encamina a una nueva atrocidad. No es pesimismo ni contenidos catastrofistas. Es que todo este escenario es parte de la nueva realidad.
 Quienes están fuera del radar presidencial son todos aquellos a los que no tienen cabida en los planes del gobierno.
Los pobres son el sostén del proyecto de la 4T. El gobierno hoy está haciendo más pobres y atacando a todo lo que se emprenda para propiciar progreso.
Todos los pasos de la 4T llevan al mismo lugar: hacer que el Estado sea el dueño de todo lo que poseemos los mexicanos.
El presidente sigue empecinado en que sus propuestas son las únicas que sirven al país, aunque en los hechos no se demuestre tal.
Los inventarios de petróleo se encuentran hasta el tope, y AMLO quiere producir más gasolina, como si así pudiera salvar a Pemex.