Sección - Yo Influyo News - Silvia del Valle Márquez

En tiempos de pandemia y encierro es necesario que todos aprendamos a vivir la virtud de la esperanza.
Es necesario replantearnos nuestro método de organización familiar y hacer las adecuaciones necesarias para responder a las nuevas necesidades familiares.
El objetivo en esta vida es la santidad, poder llegar a alabar a Dios eternamente, para eso es necesario tener la capacidad de hacer extraordinaria nuestra vida ordinaria.
Es necesario tener familias fuertes y unidas, donde la convivencia sea fraterna y donde se diga siempre sí a la vida, en todas las etapas de la misma.
Es importante hacer un balance de forma personal y también familiar, ya que es la mejor manera de darnos cuenta que son más las cosas buenas que lo malo que hemos vivido.
Es necesario tener familias fuertes y unidas, donde la convivencia sea fraterna y donde se diga siempre sí a la vida en todas las etapas de la misma.
En estos tiempos de pandemia es común que nuestros hijos muestren síntomas de ansiedad, por eso debemos estar atentos y buscar la forma de solucionarlos.
Las circunstancias actuales nos han cambiado las costumbres y la forma de vida, provocando que la dinámica familiar se vea afectada y haciendo que todo gire alrededor de lo digital.
 En la colaboración familiar es muy común que no todos los miembros estén dispuestos a participar, pero es una virtud muy necesaria para que la dinámica familiar sea adecuada y para que exista paz.
En este tiempo tan difícil que estamos viviendo, me he dado cuenta que es muy necesario hacer un alto en el camino y evaluar todo lo bueno que tenemos.
Debemos educar a nuestros hijos para que sepan perdonar y ofrecer el perdón de forma sincera y como un don.
En esta época de tanta comunicación nos cuesta trabajo pensar que estemos cada día más incomunicados a nivel familiar, pero así es.
Los niños con inteligencia espiritual tienen la capacidad de comprender el mundo, a los demás y a ellos mismos en el sentido más trascendente.