Sección - Yo Influyo News - Silvia del Valle Márquez

Si logramos que nuestros hijos distraídos se enfoquen en una tarea a la vez, les estaremos apoyando sobre manera, pues les daremos las armas para llegar muy lejos.
Las heridas emocionales de los padres en muchas ocasiones se convierten en un estigma que etiqueta y limita el desarrollo integral de los hijos.
La empatía es la intención de comprender los sentimientos y emociones del otro intentando experimentarlo de forma objetiva y racional.
Cuando nos ponemos una meta, es importante tenerla bien clara y después es necesario buscar medios, caminos y recursos para alcanzarla.
Como papás tenemos el deber de educar correctamente a nuestros hijos en los valores tanto humanos como patrios.
El rencor es un sentimiento humano que provoca malestar e incomodidad interior contra alguna persona que nos ha hecho daño o nos ha lastimado.
A veces no nos damos cuenta de que nuestra presencia o ausencia marcan fuertemente a nuestros hijos y les ayuda o entorpece su desarrollo.
El amor es necesario compartirlo con nuestros hijos de forma que sea la base de su crecimiento, que les fortalezca en su vida cotidiana y les ayude a formar su carácter.
Debemos recordar que cualquier trabajo es digno y que no nos debe dar pena implementar acciones concretas para mejorar nuestra vida familiar.
La situación actual nos ha mostrado la fragilidad humana y ha puesto de manifiesto los recuerdos, las heridas de hechos pasados realizados por nosotros u otros.
Esta nueva época requiere de mamás todo terreno con capacidades nuevas y camaleónicas, pues nos exige entrar en terrenos desconocidos para nosotras.
La sobreprotección es un problema muy común en las familias y en nuestros hijos y a veces ni nos damos cuenta que lo estamos viviendo.
El respeto es una virtud que se ha ido perdiendo en las nuevas generaciones por la influencia de la sociedad que nos invita a buscar nuestro bien sin importar perjudicar a otros.