Sección - Yo Influyo News - Ana Teresa López de Llergo

Las crisis en las relaciones humanas se presentan al margen del respeto a la intimidad.
 La persona se puede desdibujar por falta de conocimientos o por la rebeldía para aceptar lo natural.
La familia como proyecto en común para toda la vida es el modo de alcanzar la madurez de él y de ella, porque aprenderán a querer siempre lo mejor.
El futuro está en manos de cada padre y de cada madre. Ambos necesitan cultivar en sus hijos las virtudes.
Un territorio donde hay justicia no se debe a códigos muy bien redactados, sino a las personas que practican el bien.
El arte de cultivar las relaciones sociales se adquiere dedicando tiempo y constancia con los mismos interlocutores.
La pérdida de la identidad sexual también afecta al desarrollo demográfico. Otro factor que propicia la disminución de los seres humanos.
La dinámica de la vida familiar y la vida laboral han cambiado significativamente. Los roles tradicionales ya no son ejemplo.
Después de una larga ausencia Ulises reconoce a lo lejos su hogar. Hace el último esfuerzo y corre. Recuerda la clave para abrir la puerta y entra.
La separación puede ser la solución y los casos están tipificados, pero los esposos saben que existe el vínculo matrimonial.
Con la amistad se alcanza el nivel más elevado de la sociabilidad, porque es una manera muy completa de vivir el amor al prójimo.
Así como hay familias que se debilitan porque contraen matrimonio solamente entre ellos, las sociedades también se debilitan sin los enfoques de los de otras nacionalidades.
El 24 de junio de este año, la Suprema Corte de los Estados Unidos declaró que el aborto no es un derecho.