Sección - Yo Influyo News - Ana Teresa López de Llergo

El hombre padre, en general, tiene mayor capacidad de guardar la distancia necesaria para no involucrarse exageradamente en los problemas de los hijos.
La mujer es coyuntural en la vida familiar y social, por eso tiene el innato poder de incidir en lo profundo de los deseos, de las emociones, de las tendencias de los demás.
En el mundo nos encontramos en un momento coyuntural para la mujer. Su inclusión en la vida social es un hecho, aún falta el acoplamiento más adecuado.
En el diálogo hay tiempo para escuchar a todos, hay tiempo para hacer preguntas y salir de dudas, hay tiempo para la toma de decisiones.
Un buen gobierno busca el bien de todos. Poner los medios para lograr el desarrollo personal propio de la dignidad humana.
El mediador, aunque busca agilizar, siempre ha de poner en primer lugar la verdad y el beneficio de los resultados.
Para construir la paz se requiere el interés y el trabajo de todos: gobierno, instituciones, empresas, sociedad y familias.
Perdón y perdonar son dos palabras de la misma familia, pero cada una tiene su trayectoria y sus consecuencias.
La mujer ucraniana es “símbolo de esperanza, de intrepidez, de la victoria de la vida sobre la muerte”.
Zelensky, el presidente de Ucrania, ha mostrado un auténtico liderazgo, va por delante y está cerca de su pueblo, pelea con los suyos y los anima.
Un buen impulso a partir del 8M de este año es el propósito de enorgullecerse de otras mujeres que han destacado y nos ofrecen su ejemplo.
Toda vida de cada persona y toda la vitalidad de cualquier grupo social está en el tiempo y deja huella en él: lo sucedido, lo del momento actual y lo por venir.
El amor y la amistad son dos caras de una misma moneda, pero con matices diferentes.