Sección - Yo Influyo News - Ana Teresa López de Llergo

Una persona adicta a la pornografía o a una sustancia manifiesta una necesidad de afecto, de comunicación, de aprecio o de apoyo.
Todos somos testigos de las posturas ideológicas que tratan de imponer en todas las naciones grupos minoritarios, pero muy poderosos e influyentes.
La educación tiene como finalidad fortalecer a toda persona y desde cualquier nivel educativo, con la adquisición de las virtudes.
La escuela no sólo brinda conocimiento, sino que forma personas que puedan integrarse plenamente en la vida de la sociedad.
En la educación, la materia prima son las personas y la meta es hacerlos más fraternos y más plenos.
La paternidad se caracteriza por una emotividad que no frena su trabajo, esto produce en los hijos la seguridad de que lo prometido se cumple sin retrasos.
Un partido político debe ser fiel a sus principios y ganar el favor de los ciudadanos por la honestidad con la que trabajan para todos.
La democracia es muy exigente, nos incluye a todos durante todo el tiempo. Es sumamente pobre pensar que con el voto termina el protagonismo del pueblo.
El amor es el hilo conductor del pasado, presente y futuro. Da unidad al tiempo. Por lo tanto, quien reniega del pasado o del presente es un depredador del futuro.
La juventud crece sin buenos ejemplos, con lo cual, al cabo de varias generaciones, la desorientación es general y la decadencia evidente.
La tentación es traicionar la democracia y adoptar la tiranía: absorber todos los poderes.
Para lograr un buen trabajo, es necesario ser un buen trabajador. En este rubro algo estamos haciendo mal, pues tenemos el accidente en la Línea 12 del Metro.
El trabajo es un excelente organizador de la persona porque exige jerarquizar actividades, aprender a priorizar y a ser previsor.