Sección - Yo Influyo News - Jorge Espinosa Cano

Una nación requiere de raíces o fines comunes que la aglutinen y le den incentivos para seguir adelante, y sobre todo unidad para vencer dificultades y ser exitosa.
Los monopolios representan una concentración de poder no solamente económico, sino que abarcan también otros ámbitos que no se analizan con profundidad.
Cambiar la herencia que dejó la Revolución Mexicana requiere de una acción ciudadana bien enfocada en las próximas elecciones para lograr este objetivo.
Es necesario que estemos conscientes que las elecciones serán sólo un paso para tratar de enderezar el rumbo de nuestro país.
La pobreza, la inseguridad, la corrupción y el futuro incierto nos hacen ver que estamos muy lejos de un destino verdaderamente glorioso.
Conviene frenar un poder sin contrapesos y buscar una nueva configuración del poder, situación que solamente se puede logar con un voto inteligente y estratégico.
Es tiempo de luchar por una educación equilibrada entre derechos y responsabilidades y deberes, donde se retome el valor del esfuerzo y del sacrifico.
Actualmente, el Estado legisla sobre cuestiones tan delicadas como la moral del aborto, la sexualidad, la constitución de las familias y otros muchos puntos.
El discurso de la izquierda pese a haber demostrado su poca eficacia en fracasos económicos y en regímenes autoritarios y antidemocráticos sigue cautivando a muchos.
Los ciudadanos debemos levantarnos de la apatía y animarnos a una responsable participación en las próximas elecciones y lograr un equilibrio de poderes.
Los ciudadanos debemos hacer un análisis profundo sobre el camino que está tomando el país en lo económico, político, social y moral.
La humanidad está compuesta por hombres y mujeres iguales en dignidad, pero con grandes diferencias biológicas y psicológicas que los hacen complementarios.
Para reconstruir México se requiere un país con sentido verdaderamente humano y que se compone de la familia, los valores y la fe.