Sección - Yo Influyo News - Lucia Legorreta

El dinero puede darnos un estilo de vida muy cómodo y placentero, pero no puede comprar nuestra felicidad.
La vida de los hijos consiste en una relación de crecimiento, no en una batalla de desgaste mutuo. Escuchar es la clave para las relaciones con nuestro adolescente.
La vida está llena de oportunidades que no vemos por estar ocupados o porque no queremos salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos para probar algo nuevo.
La felicidad es una suma de la naturaleza con la cual nacemos, pero la otra mitad dependerá de nuestras decisiones y actitud con que vivamos lo que nos ocurre a lo largo de los años.
Nadie nos regala el tiempo y tampoco se puede comprar. A pesar de ser algo valioso, lo malgastamos, menospreciamos, y es imposible de recuperar.
Aunque los padres se hayan divorciado, es su deber educar a los hijos para que crezcan en la responsabilidad de sí mismos y quienes los rodean.
Todas las relaciones necesitan una segunda oportunidad en su matrimonio; no lo pienses y lucha por seguir adelante con quien hace pocos o muchos años iniciaste un proyecto de vida común.
Solicitar apoyo a alguien significa decirle lo importante que es para nosotros. Pedir es un acto de humildad, es reconocer nuestra fragilidad y no sentirnos mal por ello.
La telecomunicación en nuestras vidas ha cambiado: pasamos del telégrafo al WhatsApp, de la televisión en blanco y negro a las tabletas de alta resolución; de los teléfonos fijos a los celulares.
El consumo de drogas no proporciona nada positivo a nadie, y las consecuencias son igual de graves tanto si hablamos de consumidores casuales como de habituales.
En un matrimonio, las discusiones o desacuerdos son normales e incluso pueden ayudar a unir a la pareja.
Todos hemos sentido en algún momento el hambre fisiológica, ese vacío en el estómago que nos llama a comer, pero ¿Qué es el hambre emocional?
Vivimos en un mundo acelerado, competimos en el deporte, en el trabajo, en la política, en los negocios, en todo. Y parece que ganar es siempre el objetivo.