Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

La inconformidad de las mujeres debe escucharse y traducirse en actos, en políticas públicas y en actitudes personales que nos acerquen a la igualdad pendiente.
Las mañaneras son la palestra desde donde el presidente dice lo que quiere; sin embargo, empiezan a ser un arma en su contra por el desgaste de su imagen.
 En política las caídas son inevitables. Las formas de caer son las que varían. Nadie hubiese imaginado que tan rápido AMLO mostrara tal descenso en las encuestas.
Quien gobierna no puede quedar bien con todos, creer lo contrario es un autoengaño y una testarudez.
John Ackerman, fiel seguidor de la secta lopezobradorista, ha sido impuesto por la CNDH para evaluar a los candidatos a consejeros del INE.
 El presidente ha desplazado a especialistas médicos de sus cargos; en su lugar, ha impuesto a quienes le guardan lealtad ideológica aunque no sepan nada.
Una de las desgracias del país en estos momentos es la falta de una oposición bien posicionada, activa, inteligente y presente.
Sería absurdo negar algunos cambios de forma y fondo de la actual administración, como no tener gente preparada en los puestos correspondientes.
Según AMLO, le robaron una elección y no hay nada peor que eso. Todo lo demás es poca cosa y se pierde frente al agravio contra el gran hombre.
La tamalada en Palacio Nacional de AMLO con los empresarios fue una más de las variantes para pervertir la filantropía.
A la lista de adversarios del presidente hay que sumarle un elemento más: la realidad, quizá la más necia y tozuda cuando se pone en contra de uno.
Estamos ante el mandato del discurso populista y más vale entenderlo, porque es lo que seguirá en el futuro inmediato.
Hay que poner atención en lo que dice y en lo que no dice el presidente. Todo es relevante. Lo diga por distraer o genuinamente, todo cuenta.