Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

Las series de narcos no son más que programas de ficción, ganas de inventar de aquellos que solamente quieren dañar al país porque ya no hay corrupción ni privilegios.
Irma Eréndira ha vuelto con esa presencia distinguida y delicada en la política e irrumpe en la escena pública con claridad de pensamiento y voluntad transformadora.
La semana pasada se difundió una fotografía de una reunión que sostuvieron los dirigentes del PAN, PRI y PRD.
El presidente López Obrador dijo que lo hecho por Emilio Lozoya de salir a cenar con sus amistades en un restaurante fue algo “inmoral” y “una provocación”.
Emilio Lozoya, el testigo protegido de la 4T, se encontraba, en vez de recluido en algún presidio, en un restaurante de lujo de la CDMX.
El presidente amenaza con exhibir a quienes voten en contra de su propuesta de reforma en materia eléctrica.
El presidente pide a gritos respeto, porque sabe que se le ha perdido. Pero el respeto se gana.
Mientras los panistas todavía hablan de alianzas, los priistas ya corrieron a echarse en los brazos de López Obrador.
El PAN, en los últimos años, ha ido cerrándose a la participación tanto ciudadana como de sus militantes. Lo que durante décadas fue timbre de orgullo ahora es algo de lo que se huye.
Al presidente nada le parece, pues vive agraviado permanente. Sin embargo, López Obrador vive con la afrenta en alto.
Twitter es algo similar a la Cámara de Diputados, pero en grandote. Un lugar en el que abundan la ignorancia y la majadería, el insulto y la ocurrencia.
Los españoles en 300 años fueron incapaces de desarrollar una vacuna contra la viruela.
La procuración de justicia en el país está dirigida contra los adversarios políticos del presidente, contra los familiares del fiscal y cualquiera que lo haya ofendido.