Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

Lo importante de esta reunión trilateral es no regarla, y con eso ya está todo medianamente arreglado.
Morena es un partido en perpetuo conflicto y con una competencia encarnizada por ver quién hace la babosada más grande.
El presidente fue a la ONU a decir un discurso ramplón, también hizo una propuesta que a nadie le importó y que fue pura perdedera de tiempo.
Las manifestaciones de fogosidad no se hacen esperar: parejas que trabajan para el gobierno, novios, amasios, concubinos, esposos. Todo florece entre la cuatroté.
El PAN es demasiado importante como para que se pierda en sus pleitos burocráticos que nada más lo harán rezagarse.
Lozoya ya está en la cárcel y salir de ahí parece que estará en chino. Ahora es un hombre destrozado por un pato.
Claudio X. González es un personaje al que le gusta la política tras la cortina. No es dado a los reflectores, parece que le da miedo la plaza pública.
Apoyemos a nuestro presidente y luchemos contra el mundo, las minorías a sufrir, las mujeres a su casa y a obedecer y los animales a destazarlos.
Una plática de López Obrador con Bartlett lleva necesariamente a imaginar una conversación entre un par de viejitos libidinosos: un voyeur y un pornógrafo.
El presidente trae un modelo de conducta que tiene que aplicar para que nada falle, pues no descansa en su intento de mostrar “quién manda aquí”.
El presidente dice muchas tonterías, pero las disfruta. Además, obliga a su fanaticada a defender expresiones verdaderamente ridículas.
Las series de narcos no son más que programas de ficción, ganas de inventar de aquellos que solamente quieren dañar al país porque ya no hay corrupción ni privilegios.
Irma Eréndira ha vuelto con esa presencia distinguida y delicada en la política e irrumpe en la escena pública con claridad de pensamiento y voluntad transformadora.