Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

La estatua de un dirigente en el suelo es el símbolo no sólo de una caída, sino de un sentimiento social.
El desarrollo de la pandemia y la rápida propagación de la nueva variante del virus contribuirían a la materialización de una cuarta ola de contagios a nivel nacional.
Estas fechas no son del todo parejas, hay quienes las disfrutan y a quienes les causan desazón, tristeza ineludible, nostalgia de mejores tiempos o de amores idos.
El Palacio Nacional no solamente es la oficina de nuestro presidente, sino también la humilde morada en la que él y su familia descansan y realizan sus actividades domésticas.
Este gobierno, que se autodenomina transformador, es especialista en entramparse.
Cuando la principal política pública del gobierno es la promoción del odio, necesariamente se llega a lugares insospechados.
Morena es una variante del PRI que se salió cuando no cupo en el ambiente neoliberal.
Las revelaciones de la inmensa fortuna del fiscal Gertz y el despliegue inmobiliario de Santiago Nieto han sido notas que representan un golpe a la llamada 4T.
Todo indica que los panistas de ahorita piensan que necesitan del PRI, del PRD y de la Coparmex para ganar.
Los del Frente Cívico Nacional no están de acuerdo ni con los partidos ni con sus mecenas.
El presidente pasa por encima de lo que sea, de la ley, de las instituciones, de sus cercanos, por eso su pasión por la exclusión y la estigmatización.
Ante la tragedia, a las preguntas que tenía que hacer la prensa respecto al ataque y los asesinatos en Sonora, el presidente responde con “vamos a desayunar”.
Hay algo en el estilo del presidente y algunos de sus seguidores que recuerda al Chavo del 8.