Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

Las fobias del presidente encuentran salida en las bajas pasiones que experimenta cuando habla de Carlos Loret.
Este 10 de abril se llevará a cabo en el país la consulta de revocación de mandato que se mandó hacer el presidente López Obrador.
Da pena ver que los políticos más relevantes del gobierno se hayan convertido en lacayos de un egocéntrico atormentado por el rechazo que pueda tener.
Los partidos se deben asumir como lo que son: entidades de interés público y no basureros ideológicos o receptáculos de carreras y ambiciones frustradas.
La política es una chamba más para hacer otros negocios más relevantes y los empresarios quitan y ponen a su antojo candidatos en los partidos políticos.
El presidente sí está solo, se ha ido aislando de los suyos. Se está quedando con el demente de su fiscal y algunos más.
El propio AMLO dijo hace poco que calculaba entre 25 y 30 millones de conservadores.
Mientras la imagen de la pobreza sea más ofensiva, mejor para el presidente, pues le resulta más provocador.
Todo lo que vimos el día de la inauguración del nuevo aeropuerto es una expresión cristalina de lo que es la autollamada 4T.
Al parecer la justicia en México tiene que ver más con las rivalidades personales que con la neutra y objetiva aplicación de la misma.
La gigantesca gresca en el estadio de futbol queretano le dio la vuelta al mundo como una muestra más de nuestro comportamiento salvaje.
López Obrador ha manifestado su satisfacción por la conversión de la fiscalía en un lugar en el que lo relevante son las fobias del titular.
La denuncia de Sasha Sokol debe provocar una hecatombe en una industria que se ha caracterizado internacionalmente por la cosificación y el abuso de mujeres.