Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

El nombramiento de Pedro Salmerón como embajador en Panamá es uno más de los despropósitos de este gobierno.
Al inicio de la pandemia, el presidente López Obrador optó por minimizar el problema y hasta burlarse de lo que sucedía y lo que se recomendaba en otros lugares.
La arrogancia es mala compañera. El dicho de Aguayo da sustento a lo que pasa en muchos lados con los intelectuales y académicos: el repudio a los expertos.
Monreal se ha ganado la enemistad del presidente por haber operado en contra del partido en la CDMX y facilitar el triunfo de la oposición.
Los gobernadores más patéticos son Cuauhtémoc Blanco y Cuitláhuac García, de Morelos y Veracruz, respectivamente.
El liderazgo de AMLO sí comulga con la extrema derecha que hay en nuestros días.
Todo parece indicar que López Obrador llegará al cuarto año de gobierno con su partido más que dividido.
La estatua de un dirigente en el suelo es el símbolo no sólo de una caída, sino de un sentimiento social.
El desarrollo de la pandemia y la rápida propagación de la nueva variante del virus contribuirían a la materialización de una cuarta ola de contagios a nivel nacional.
Estas fechas no son del todo parejas, hay quienes las disfrutan y a quienes les causan desazón, tristeza ineludible, nostalgia de mejores tiempos o de amores idos.
El Palacio Nacional no solamente es la oficina de nuestro presidente, sino también la humilde morada en la que él y su familia descansan y realizan sus actividades domésticas.
Este gobierno, que se autodenomina transformador, es especialista en entramparse.
Cuando la principal política pública del gobierno es la promoción del odio, necesariamente se llega a lugares insospechados.