Sección - Yo Influyo News - Juan Ignacio Zavala

El presidente López Obrador dijo que lo hecho por Emilio Lozoya de salir a cenar con sus amistades en un restaurante fue algo “inmoral” y “una provocación”.
Emilio Lozoya, el testigo protegido de la 4T, se encontraba, en vez de recluido en algún presidio, en un restaurante de lujo de la CDMX.
El presidente amenaza con exhibir a quienes voten en contra de su propuesta de reforma en materia eléctrica.
El presidente pide a gritos respeto, porque sabe que se le ha perdido. Pero el respeto se gana.
Mientras los panistas todavía hablan de alianzas, los priistas ya corrieron a echarse en los brazos de López Obrador.
El PAN, en los últimos años, ha ido cerrándose a la participación tanto ciudadana como de sus militantes. Lo que durante décadas fue timbre de orgullo ahora es algo de lo que se huye.
Al presidente nada le parece, pues vive agraviado permanente. Sin embargo, López Obrador vive con la afrenta en alto.
Twitter es algo similar a la Cámara de Diputados, pero en grandote. Un lugar en el que abundan la ignorancia y la majadería, el insulto y la ocurrencia.
Los españoles en 300 años fueron incapaces de desarrollar una vacuna contra la viruela.
La procuración de justicia en el país está dirigida contra los adversarios políticos del presidente, contra los familiares del fiscal y cualquiera que lo haya ofendido.
López Obrador siempre dijo que la mejor política exterior era una buena política interior. Desgraciadamente nuestra política interior es un desastre.
López Obrador se identifica con Benito Juárez, pues lo cita todas las semanas.
El partido Morena de López Obrador no es otra cosa que la refundación del PRI de los 70.