Sección - Yo Influyo News - Marina Hernán

En las antiguas civilizaciones han reconocido la ley natural. Esos principios morales que están inscritos en el corazón del hombre y son universalmente compartidos.
Es importante que esta Semana Santa se mantengan vivas, al menos a través de la memoria, las pintorescas y siempre santas tradiciones populares.
A la vez que el número de familias naturales disminuye, las llamadas nuevas familias van en aumento. Las causas son varias y las consecuencias no son pocas.
El hombre ya no sabe si es malo por naturaleza o por construcción social, por cultura o por incultura, por impulso o por inercia.
Aunque la mujer en occidente goza hoy de derechos y libertades como nunca antes, las mujeres actualmente sufren de depresión clínica.
El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, formalizado por las Naciones Unidas desde 1975.
La fe no es una imposición, sino una propuesta, de modo que Dios en los milagros nos deja espacio para la duda para respetar nuestra libertad y no obligarnos a creer.
Actualmente la palabra amor está contaminada y manoseada, el amor hoy se confunde con una fuerte atracción y simpatía sin existir la unión de las almas.
Estos últimos meses nos han traído situaciones que parecen extraídas de una novela distópica de Orwell y que a pesar de rayar en el absurdo siguen ocurriendo.
En esta pandemia, los jóvenes están expuestos a una depresión y ansiedad que muchas veces no saben cómo manejar y algunos pueden terminar en tragedia.
En esta pandemia, el aislamiento, el estrés, la ansiedad y la incertidumbre económica han agravado la desigualdad y las enfermedades de la sociedad.
Los políticos han aprovechado esta pandemia para pasar leyes a través de las cuales se toman decisiones de vida o muerte.
Hemos aprendido que nuestros planes los sembramos en tierra movediza. Quizá es un buen momento de reflexionar qué y cómo podemos mejorar.