Sección - Yo Influyo News - La hija de Cortés

Vivimos en un clima de constante tensión. Si la agitación política entre partidos es cada vez más álgida, no son menos constantes y despiadadas las peleas.
Si el deseo del hombre puede redefinir la naturaleza del matrimonio instituido por Dios desde el principio de los tiempos, ese mismo deseo puede redefinir la naturaleza humana.
Los cristianos han ido perdiendo el sentido trascendente de su misión y deformando su identidad, pues en lugar de transformar al mundo, se han dejado transformar por él.
Vivimos en tiempos interesantes más también confusos y especialmente adversos a la verdad.
Con la imaginación de unos, el esfuerzo de otros y el silencio y la pasividad de la mayoría, hemos diseñado un mundo donde prevalece el poder.
Es necesario ser ignorante, cínico o ingenuo para pensar que el sistema económico propuesto por el marxismo funciona, y que su fracaso se debe a variables independientes a este.
Los errores de Marx rápidamente cruzaron la frontera a través de la política de expansión llevada a cabo por la Unión Soviética.
Madre, una palabra tan corta cuyo gran significado une, hasta cierto punto, en la celebración de esa bella y especial mujer a quien debemos la vida.
Se sabe que el movimiento ambientalista endiosa a la naturaleza, humaniza a los animales y acaba no sólo animalizando al hombre, sino viéndolo como el origen y causa de todos los males del mundo.
El mayor problema que enfrenta actualmente nuestra sociedad no es el cambio climático, sino nuestra abierta rebelión a los mandamientos de Dios y nuestro arrogante rechazó a la ley natural.
La OMS tiene el presunto objetivo de garantizar el acceso mundial a la salud pública de la mejor calidad posible.
El gobierno masónico de Elías Calles decretó la obediencia total de la iglesia mexicana al estado; por lo que el 31 de julio de 1926, se suspende el culto público en todos los templos, sumiendo al país en la más profunda desolación.
Los católicos tenían dos opciones: claudicar y ver desaparecer la verdadera fe del suelo mexicano o tomar las armas para defenderla.