Sección - Yo Influyo News - Blanca Sevilla

Entre tantas quimeras que se desmoronan aun con una brisa suave, yo quiero hacer una confesión: necesito a los hombres, convivo con ellos y decido con ellos.
Entre lo que parecían sólo dos caminos: permanecer en casa consagrada al hogar y ejercer la profesión dejando atrás a los hijos, hay una vereda intermedia.
Analicemos a la súper mujer, que es esposa, madre, profesionista y empresaria, política, jefa de personal, maestra, doctora, escritora, locutora…
Vaya que cuesta trabajo vivir, y no sólo por la crisis económica, como pensamos cuando las neuronas pierden la proporción de un proyecto que se forja.
La reflexión sobre la fortuna de haber nacido mujer y disfrutar serlo.
La búsqueda de los cientos de objetos que desaparecen constantemente quizá un día termine y se recuperen todos.
Sería deseable que la felicidad se pudiera imponer como se hace con las modas.
Las librerías de viejo guardan grandes tesoros y lo que se encuentra ahí encierra algo de magia e historia.
Los libros son rectángulos de papel que se atrapan entre los dedos, con la esperanza de que se arropen en el corazón aquiescente.
La locura es el antídoto de la vulgaridad porque gracias a ella se puede tener cordura y reconocer la belleza aún sin verla.
Nuestra vida se llenó de lo que no se compra y hay que seguirla compartiendo y repartiendo. Para eso estamos en el mundo, para eso respiramos y amamos.
Quiero encontrarle sentido a la vida. Lo miro todo como recién nacida, como si mis pupilas lo estuvieran conociendo.
Cuando advirtió las primeras canas en su escasa cabellera y las líneas de expresión debajo de los párpados, le fue difícil admitirlos como trofeos vitales.