El escándalo de esta semana también parece haberse originado en una enfermedad: el estreñimiento de ideas que padece la no primera dama.
Al ver cómo se comportan los políticos a la Ñora le vienen muchas canciones a la cabeza que reflejan la cruda realidad. Por lo pronto, la ñora canta por no llorar.
Las declaraciones y hechos del AMLO son parte de una carrera a largo plazo en la que el reto es no centrarse en el presidencialismo.
El gobierno tiene la obligación de responder a las necesidades de la población, máxime cuando se trata de situaciones de urgencia.
Externar la inconformidad con un gobierno no es suficiente para que las cosas tomen otro rumbo, es necesario proponer y actuar en consecuencia.
Después de muchos días de encierro, parece que el presidente extraña hacer sus giras; ya pensó en Cancún.
El miedo saca lo peor de cada uno en una forma mal encaminada de protección, de esto el Mago de Oz da una lección que puede aplicarse a lo que vivimos ahora.
Gracias al decreto publicado esta semana por AMLO, el Ejército y la Marina ya pueden actuar directamente contra todos.
Anita la Huerfanita es una obra en la que bien podrían participar actores políticos tanto del gobierno, del partido oficial y de la oposición. Para todos hay.
El “cochinito” del poder Ejecutivo ha amenazado con quemar la casa de otros cochinitos porque quiere tener el poder absoluto.
Los que no se beneficiaron de Plaza Sésamo fueron los miembros del gabinete de AMLO y menos él.
Como las mujeres que al caer su marido en un bache ponen todo de su parte para sacar a flote el hogar, Ebrard hace lo posible para que el país no se hunda más.
Javi el protagonista de la película “Nosotros los nobles” vive desenfrenadamente a costa del dinero de su padre, algo muy parecido a lo que hace AMLO.