Sección - Yo Influyo News - La ñora

Pemex y CFE son la bomba de tiempo que al estallar cancelará nuestra viabilidad como país.
Los médicos, enfermeras y demás personal de salud se están tardando en hacer un paro nacional para que se les cumpla con la vacunación.
Los apagones o “interrupciones programadas” fueron gracias a que subió muchísimo el gas de 3 a 200 dólares.
El presidente vivió la fantasía de inaugurar una pista que ya estaba inaugurada y usada desde hace décadas.
Las páginas para hacer el registro de vacunación están mal hechas porque no soportan los quince millones de registros y no están alojadas en un servidor grande.
Las falsedades y medias verdades del presidente lo han desgastado de tal forma que si es verdad que tiene COVID-19, nadie le cree.
Cuando se presentó el plan de vacunación en México, no se necesitaba mucho para saber que sería un problema, pues no se salvaría de la improvisación y la falta de memoria.
Muchos de los que hoy buscan quedarse como diputados llegaron por suerte. Una vez que conocieron la buena vida de los altos sueldos y de la pleitesía, no la van a querer soltar tan fácil.
CLos presidentes y los gobernantes no son el problema o la ventaja de un país, sino que son un simple síntoma de cómo está una sociedad.
Esta ñora mientras limpia romeritos, echa a volar su imaginación a Palacio… no el de Hierro, a ese nomás en línea y sólo para ver, al otro, el Nacional.
Los mexicanos que ya probamos la “muestra médica” de populismo simplista e ineficiente, ojalá nos sirva para cambiar de receta en las próximas elecciones.
En la mañanera, Marcelo Ebrard se mostró como el amo del refunde, técnica que consiste en juntar todo el tiradero que está en casa y colocarlo en un clóset o debajo de la cama para ocultarlo.
Se realizaron diversos conteos con base en la promesa de que a partir del 1º de diciembre tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca.