Antonio Maza PeredaHacer visible la falta de oportunidades y que se valore a las mujeres es el propósito del paro del 9 de marzo.
El paro de mujeres es un grito desesperado para exigir seguridad ante el desbordamiento de la violencia contra el sector femenino de todas clases y colores.
Ya es hora de que hombres decentes hagan equipo con las mujeres y diseñen medidas adecuadas para lograr un cambio social, un cambio cultural.
La historia nos muestra que quienes han usado el odio como método para ganar el poder, terminan destrozándose los unos a los otros.
Los ciudadanos no podemos seguir desorganizados, debemos construir organizaciones que vayan más allá de la queja y que propongan soluciones.
Se dice que la nueva propuesta incluye la admisión de la tortura como un medio para generar confesiones.
Los ciudadanos cometimos un grave error en el pasado: darle demasiado poder a los políticos y desinteresarnos de la política.
Necesitamos todos crecer en nuestras capacidades para poder dejar atrás la plaga del autoritarismo y vencer esta actitud de permitir que nos mangoneen.
La República Amorosa ha resultado bastante rijosa. Su imagen es de una especie de Mamá Lucha con su chancleta en la mano e insultos en la punta de la lengua.
Si todos hacemos nuestra parte, aun si no logremos plenamente lo que deseamos, estaremos en una situación mucho mejor que la que actualmente tenemos.
Nada ganamos con polarizar la situación separando a la comunidad en “generación de cristal” y “terroristas académicos”.
Un triunfo largamente esperado es la firma en México de la segunda versión del tratado de libre comercio con sus nuevas siglas, TMEC.
A propósito del primer año de gobierno del presidente, en Ciudad de México se convocaron marchas a favor y contra la administración actual.