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2020, año de la muerte ¿y 2021?

En julio del año pasado, los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos acordaron que, de todos ellos, “México es el peor para criar una familia”.



La muerte es el tema que a nadie le gusta hablar a principios del año. Sin embargo, vivimos en este mundo y este año debemos saber qué ha pasado, para saber qué nos espera en el futuro próximo.

Hemos de saber que el aborto fue la principal causa de muerte mundialmente en 2019 y no la pandemia COVID-19 como pensaríamos. Sin embargo, por el aborto no hay cierres de emergencia en ninguna parte, a pocos les importa un bebé no deseado y ni siquiera sale en las noticias.

Un estudio publicado en la revista científica The Lancet estima que fueron efectuados 73.3 millones de abortos en 2019. Basados en esto, el aborto representó el 57% de las muertes mundialmente en 2019. En comparación, la Universidad Johns Hopkins estima que, en el 2020, más de 1.8 millones de personas murieron por COVID-19 mundialmente durante el mismo año. ¡Setenta y tres millones de muertes intencionales provocadas a bebés nonatos en un año es una tragedia mundial!

La nueva ley a favor del aborto aprobada en Argentina apenas en diciembre de 2020 es un nuevo tipo de ley promovida por la industria global del aborto, eleva el aborto como un ‘derecho humano’ que supera a todos los demás derechos y consagra en ley la ideología de género.

La ley aprobada en Argentina no solamente despenaliza el aborto. Declara posible el aborto a demanda durante las primeras 14 semanas del embarazo como un derecho humano internacional. Se refiere a las mujeres embarazadas como “personas gestantes”. Las niñas a partir de 13 años podrán realizarse un aborto sin el consentimiento de sus padres, bajo la nueva ley.

Además, la ley de Argentina afirma que los médicos y enfermeras no podrán objetar realizar abortos cuando un aborto “sea necesario para salvar la vida de la mujer”. Se prohíbe que estos intenten disuadir a las mujeres de realizarse un aborto y serán obligados a efectuarlo en todos los casos.

Esta nueva ley tiene un componente internacional. Cita tratados de derecho internacional, hace servil el sistema de salud argentino a la Organización Mundial de la Salud y obliga a los médicos a seguir su guía en todo momento. Esta nueva legislación sobre el aborto es una de las atrevidas nuevas leyes, como la de Nueva Zelanda que también fue recientemente adoptada, permitiendo el aborto a demanda por cualquier razón ¡hasta el nacimiento!

En resumen, estas nuevas leyes van más allá del aborto a demanda en las primeras doce semanas, pues expanden el acceso al aborto para menores, abrevian la objeción de conciencia y requieren que el gobierno garantice el acceso pagado al aborto en todas las instalaciones de salud.

Argentina estuvo bajo intensa presión de la ONU, de agencias y expertos en derechos humanos para legalizar el aborto desde 1990. En 2018, cuando el aborto fue debatido en la legislatura argentina, el sacerdote católico Fr. José María Di Paola testificó ante el congreso de Argentina que el Fondo Monetario Internacional había impuesto una condición de legalización del aborto para renovar la deuda argentina que estaba fuera de control, lanzó una bomba apologética diciendo: “No es inocente que este año se instale el aborto desde la política para acercarse a aquel que lo promueve en todo el mundo: el Fondo Monetario Internacional (FMI)… Aborto es sinónimo de FMI, le guste o no al mundo conservador que no ve con malos ojos que los pobres tengan la menor cantidad de hijos o que no los tengan, y también al mundo progresista que levanta las banderas de una presunta libertad de las mujeres para disponer de su cuerpo, aunque sabe que este genocidio es inspirado y promovido por el FMI”. Esta fue una acusación grave que espera despertar conciencias. Ahora, Argentina ya está renegociando un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial.

Otro punto que alimentaría la discusión fue la referencia de Di Paola al próximo santo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero. 60 años antes de la elección del actual papa Francisco, Romero atacaba lo que el actual Pontífice llama ‘colonización ideológica’ con la que países ricos imponen el aborto legal en los países pobres, y agregaba: “Si sentimos la represión porque nos matan a jóvenes y gente que ya es grande, lo mismo es quitar la vida en las entrañas de una mujer”.

Los activistas del aborto en Argentina esperan que la nueva ley tenga un amplio efecto en la región. América Latina ha permanecido muy protectora de la vida en el útero y solamente Cuba, Uruguay y la Ciudad de México permiten el aborto.

El aborto nunca ha sido un derecho internacional, y ni el Fondo de Población de ONU (UNFPA) ni los mecanismos de la ONU sobre derechos humanos tales como los mecanismos de tratados tienen el poder de hacerlo un derecho. Sin embargo, la insinuación de que dicho ‘derecho’ existe, ha sido continuamente impuesto por mecanismos de tratados y luego hacen eco en otras partes del sistema ONU, incluyendo en UNFPA y en la Organización Mundial de la Salud. Otro ejemplo lo tenemos en el Reino Unido, en donde los contribuyentes de impuestos han financiado una serie de estos abortos en el extranjero a través del apoyo a MSI Reproductive Choices (MSI-Elecciones Reproductivas) como el mayor contribuyente a esta organización, junto con el financiamiento de un número de organizaciones que efectúan abortos en países en desarrollo.

El apenas electo presidente de Estados Unidos, Joe Biden ha afirmado su intención de restaurar el financiamiento al Fondo de Población ONU (UNFPA). Y así, el director de comunicaciones de esta organización ha mencionado repetidamente (v.gr. en Pass Blue) el apoyo sin precedentes que se ha dado a esta organización, principalmente por parte de países europeos y de Canadá, así que: “Tenemos más dinero que el que jamás habíamos tenido en la historia de UNFPA”, declaró. De esta manera es claro que la presión de mecanismos que monitorean los tratados y subsecuente apoyo por parte de legisladores y jueces aumentará durante los próximos años.

Veamos brevemente cuál es la actitud de nuestro país.

Recientemente fue firmado un documento internacional en defensa de la vida y la familia. Este documento llamado “Declaración del Consenso de Ginebra” fue firmado en octubre 2019, por 32 gobiernos que se unieron para declarar que: “No existe un derecho internacional al aborto”. Los gobiernos firmantes –excepto México– representan un consistente movimiento de resistencia en contra de la presión de la burocracia de las Naciones Unidas y otras instancias que promueven un “derecho humano” al aborto, la cual ha aumentado significativamente durante la pandemia del COVID-19.

La Declaración afirma que “no existe obligación internacional por parte de los Estados para financiar o facilitar el aborto”. El evento fue copatrocinado por Estados Unidos, Brasil, Egipto, Indonesia y Uganda, y firmado por otros 26 países. Muchos otros países, entre ellos México, hicieron caso omiso de esta Declaración.

¿Y cuál fue la reacción de la legalización del aborto en Argentina por parte de algunos países latinoamericanos?

El Parlamento de Paraguay propuso ‘un minuto de silencio’ en respuesta a la “tragedia” de una extrema ley del aborto que fue aprobada en Argentina, el minuto de silencio fue dirigido por el diputado paraguayo Raúl Latorre, quien declaró: “Les pido un minuto de silencio por los miles de vidas de hermanos y hermanas argentinos que van a ser perdidos aún antes de nacer…”. Otro congresista médico Basilio Núñez agregó que “la Cámara de Representantes de Paraguay es una instancia provida”.

En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro fue también muy crítico de la legislación sobre el aborto en Argentina diciendo: “Tristemente en Argentina fue aprobado el aborto hasta la 14 semana de gestación… Nosotros deploramos esto porque entendemos que involucra el asesinato de un niño en el útero, sin importar el país. Por lo que a mí respecta, el aborto jamás será aprobado en Brasil”.

En México por el contrario, fue anunciado en noviembre 2020 que se celebrará en México el “25º Aniversario de la Conferencia Mundial de la Mujer” cuyo título será “Foro Generación Igualdad”. Este Foro es convocado por la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de las Mujeres a realizarse el 31 de marzo de 2021 en la Ciudad de México.

Este Foro se realiza en el marco de la 74ª Asamblea de las Naciones Unidas por los gobiernos de México y Francia, proceso convocado por ONU Mujeres, a favor de la ‘igualdad de género’. “El Foro representa la oportunidad de acelerar la implementación de la Plataforma de Acción de Beijing. Constituye la ruta más completa para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas en los próximos años, en cumplimiento de la Agenda 2030 para el desarrollo sustentable”.

Con esto último, nos podemos dar cuenta claramente de la tendencia que sigue nuestro país, al rechazar la Declaración del Consenso de Ginebra a favor de la vida y la familia, y al mismo tiempo organizando con gran pompa el 25º Aniversario de la Conferencia Mundial de la Mujer que marcó y seguirá marcando un gran salto hacia el concepto de la ideología de género en el mundo.

En julio del año pasado, los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) acordaron que, de todos ellos, “México es el peor para criar una familia”, publicado por Asher & Lyricon, Raising a Family Index, que considera las siguientes variables: salud, educación, seguridad, felicidad y costo de vida. De estos 35 países, la mayoría occidentales desarrollados y cuatro países latinoamericanos: Chile, Colombia, Costa Rica, el “peor” es México. ¿Sabemos qué ‘tipo’ de educación se está introduciendo en los libros de texto SEP escolares? ¿Conocemos el peligro que significa la ‘educación integral en sexualidad’ (EIS) ya introducida en estos textos?

En la Cumbre de Nairobi, Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo 25 (ICPD-25) de noviembre 2019, nuestro representante oficial, Sr. Alejandro Encinas declaró que: “se fortalecerán las políticas públicas para disminuir la mortalidad materna y eliminar los fallecimientos por abortos inseguros…. Por otra parte, se buscará que se garantice ‘el acceso integral a anticonceptivos de emergencia y de interrupción legal del embarazo’… En materia de igualdad de género, derechos sexuales y reproductivos se tiene que consolidar la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Infantil y Adolescente…”.

Hay que hacer notar que los anticonceptivos de emergencia son medicamentos abortivos y no deben utilizarse como un método de control natal. Además, el embajador Encinas ya adelantaba la “interrupción legal del embarazo”, cuando todavía esa “interrupción” o aborto, no ha sido legalizado en todo México.

De acuerdo con la Santa Sede, El Programa de Acción de la ICPD-25, dentro de la amplia agenda de desarrollo de la comunidad internacional, “no debe ser reducido a la llamada ‘salud y derechos sexuales y reproductivos’ y a la ‘educación sexual integral’.

La Cumbre de Nairobi fue apoyada y firmada por México sin ninguna reserva, por tanto, dentro del acceso universal a la salud sexual y reproductiva como parte de la ‘cobertura universal de salud’, se compromete con este país a “proveer educación sexual integral, EIS (o educación integral en sexualidad) y consultoría en salud sexual para gente joven en México a través del financiamiento y expansión de tres programas”: –“Hablemos de Sexo y Amor”–, que llega a 4 millones de personas jóvenes al año. Se detalla a los jóvenes sobre la “salud y derechos sexuales y reproductivos” (SRHR). –“PARESS-2030” – para “reducir el embarazo no deseado entre gente joven en edad escolar en alianza con el UNFPA, RB, INEGI, IPN a través de estrategias nacionales. –“Generación Viva”–, que llega a estudiantes de 19 Estados, “dotando de talleres por educadores sexuales profesionales desde el 2012 en alianza con MAC Viva Glam Fund”. El modelo que utilizan “está basado en recomendaciones de la UNESCO para la educación integral en sexualidad (EIS) e incluye entrenamiento para maestros y padres”. Y agregamos que el Lic. Juan Luis González Alcántara, ministro de la Corte Suprema fue quien propuso el debate para despenalizar el aborto en México.

La Cumbre de Nairobi firmada por México así, mostró su agenda de aborto en todos sentidos. Esto es simplemente una muestra de lo que podemos esperar con respecto a la ‘cultura de la muerte’ en este Año 2021.


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