Imprimir esta página

Destapan a seis para tapar a la estrella

Al llegar 2024 y empezar oficialmente la campaña, los candidatos que hubieran sido postulados estarían tan pero tan quemados que sus posibilidades de triunfo serían nulas.



Considerando que -debido a una reforma constitucional- el actual sexenio ya no concluirá el 1º. De diciembre de 2024 sino más bien el 1º. De octubre de dicho año, la mitad aritmética del mismo será el próximo 1º. De noviembre.
Pues bien, aún no llega el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la mitad de su sexenio cuando ya el mundillo político se ha puesto nervioso ante la cuestión sucesoria.

Aún no termina la primera mitad de su sexenio (Repetimos: 1º. De noviembre de 2021) cuando ya AMLO dio los nombres de seis importantes personajes indicando cómo cualquiera de ellos podría sucederlo en la Presidencia.
Entre ellos se encuentran los embajadores de México ante la ONU y ante los Estados Unidos, dos secretarios de estado y ¡muy importante! La actual gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el actual Canciller Marcelo Ebrard.

¿Qué pretende AMLO al actuar de tal manera?

Por lo pronto provocar enfrentamientos entre los partidarios de Claudia y de Marcelo puesto que dicha pelea los debilita a la vez que fortalece al presidente.

Cuando existía el “tapadismo”, conforme iba transcurriendo el quinto año de gobierno, el presidente saliente iba perdiendo poder a pesar de que su precandidato aún no hubiera sido destapado.

En estos momentos, faltando más de veinticuatro meses para el inicio del quinto año, la jugada sucesoria de AMLO encona los ánimos debilitando de tal modo a los participantes en el juego que, quien resulte elegido por el presidente, quedará en deuda eterna con un AMLO a quien le debe todo.

Otra ventaja que tendrían tanto AMLO como Morena sería provocar a la oposición para que -también desde ahora- postule a sus candidatos.

¡Gravísimo peligro! Si la oposición cayese en la trampa, durante más de dos años, los eventuales candidatos opositores se convertirían en pararrayos que recibirían todas las descargas de odio habidas y por haber.

De este modo, al llegar 2024 y empezar oficialmente la campaña, los candidatos que hubieran sido postulados estarían tan, pero tan quemados que sus posibilidades de triunfo serían nulas.

Y al ser nulas las posibilidades de los “quemados” (incluimos a Claudia y Marcelo) el indiscutible ganador sería el candidato de Morena.

Es aquí donde surge la interrogante: ¿Quién sería el bendecido por el dedo de AMLO? ¿Claudia? ¿Marcelo? ¿Cualquiera de los otros cuatro comparsas?

Estábamos sumidos en estas incógnitas cuando la escritora Guadalupe Loaeza nos abrió los ojos en un artículo publicado en Reforma el pasado jueves 15 de julio. Citamos textualmente:

“Muchos analistas políticos coinciden en que este destape precipitado por parte de López Obrador representa una ‘cortina de humo’, ‘un engaño con la verdad’, ‘un distractor’ y ‘el tradicional dedazo’ disfrazado de una encuesta. Por otro lado, pienso que el presidente, aparte de todo este circo, tiene dos cartas bajo la manga, se trata de otra pareja como La Corcholata y El Tapón. Nunca los ha mencionado por su nombre, pero les tiene una confianza ciega. Hasta ahora sigue dudando entre: ¡Beatriz Gutiérrez Müller y Pedro Miguel!”.

Considerando que entre los líderes izquierdistas de Hispanoamérica va siendo práctica habitual dejarle el poder a un familiar cercano, como lo hizo Fidel, en Cuba, al dejarle la Presidencia a su hermano Raúl; Néstor Kirchner, en Argentina, al nombrar vicepresidenta a su esposa Cristina o Daniel Ortega; en Nicaragua, al hacer lo mismo con su esposa Rosario; considerando todo eso, en México podría ocurrir exactamente lo mismo.

Así pues, aunque AMLO jura y perjura que el “tapadismo” ya no existe, pudiera ocurrir, según lo que afirma Guadalupe Loaeza, que la ganadora fuese Beatriz Gutiérrez Müller.

De este modo, la mascarada del destape de dos aspirantes y cuatro comparsas solamente sirvió para tapar a la que ya desde ahora es la única candidata presidencial.

Una reelección disfrazada.

 

Te puede interesar: ¿Hacia dónde va Perú?

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.