Metodología del fracaso

La no aplicación de pruebas y la falta de protección e información aumentan las cifras adversas en el país. Por eso López Gatell va en picada en el terreno de su credibilidad, y se lleva al patrón entre las patas.


Socialismo a la puerta


Como digo una cosa

Las condiciones nacionales ofrecen un par de puntos de vista iniciales: Uno, si se considera la ubicación de nuestro país en el proceso de crecimiento, desarrollo espiritual y progreso material; la mayor presencia mexicana en el contexto internacional de competitividad, educación, productividad, investigación tecnológica y problemas resueltos… verdaderamente, andamos mal.

Pero, si valuamos estos aconteceres, de acuerdo con las directrices del Foro de Sao Paulo y el Grupo Puebla, entonces vamos muy bien y a velocidad de crucero, porque el proyecto socialista que alaba a Fidel Castro, que emula a Chávez y a Maduro, que hermana a la 4T con Evo Morales, pues va, dicen los amigos del campo, “en caballo de la hacienda”.

Dos pasos pa’ delante y otros cuatro para atrás

Indudablemente, la gestión social auspiciada por las izquierdas nacionales, llevaron al presidente al lugar en donde está. Mucha gente votó por el cambio –hacia cualquier lugar– y ganó. Cambiamos de rumbo, de estrategia, de camino y también de resultados favorables para las familias de este país.

La bandera política resultó genial: “los pobres” –con cualquier cosa que el presidente defina como tales– fue el trancazo mercadológico. Este escribano sostiene desde hace muchas lunas, que hoy, el mejor negocio en tierra mexica, es defender a los pobres… que cada día habrá más.

De acuerdo con Animal Político: “podría aumentar la pobreza por ingresos entre 7.2 y 7.9%. Esto significa que entre 8.9 y 9.8 millones de personas se sumarán a la población con recursos insuficientes para adquirir una canasta alimentaria, bienes y servicios básicos…”.

Al mismo tiempo, el contumaz tufo a persecución contra la empresa privada, las religiones –menos a la denominación que tiene atrapada al presidente– y el combate frontal y totalitario para que la educación pase a manos del gobierno, evidencia el camino hacia dónde van los estrategas presidenciales. El caso Barbosa en Puebla es un pequeño botón, no solo por el intento de madruguete, sino por la torpeza y el desaseo que el gobernador pone en cada tema que toca. Es como el Rey Midas, pero al revés.

El modelo les ha funcionado hasta ahora: se lanza alguna ocurrencia de parte de los corifeos, y si nadie lo percibe, se continúa. Si es a la inversa, se recula, aunque sea por la vía de una inconstitucionalidad. Así, las imaginerías de Ackerman, de la señora Sánchez Cordero y su pertinaz afán por el aborto y la eutanasia; o las loqueras de Napito y las truculencias que llevaron a que la CFE acordara “…con el senador Armando Guadiana un pedido de 360 mil toneladas de carbón…”.

No pasa nada

La nota es clara, al exgobernador veracruzano le regresarán sus bienes y la profecía de su cónyuge se cumplirá: “Merecerán la abundancia”. Y todo en perspectiva, favorece la visión de una metodología para garantizar el fracaso.

Yendo de adelante para atrás, el pronóstico de la famosa curva que sólo López Gatell ve aplanada; los mensajes confusos de un adulto, mayor de 60 años, que nunca usa cubre boca y que, contra todas las reglas de su propia gente, hará una gira a un estado en completo semáforo rojo; y las maromas del gabinete para no contrariar a su jefe, prometen, en expresión de Germán Martínez (https://www.radioformula.com.mx/audio-y-video) el senador de Morena que no encuentra suficientes argumentos para evitar el ridículo de quien lo invitó al movimiento, “Estamos en el final que nadie quiere afirmar claramente cómo vamos a reabrir…”. La razón, el mismo legislador la acredita: “A partir del lunes será un sálvese quien pueda, por desorden en reapertura”.

Dos monólogos nunca serán un diálogo

López Gatell y su jefe hablan diariamente para sí mismos. No importa la misoginia del subsecretario lanzada al rostro de la senadora Alejandra Reynoso. El señor es poseedor de la verdad revelada y purificada por su jefe.

Las obras que beneficiarán más a los países centro y sudamericanos con marcado rumbo al socialismo, serán concluidas, a pesar de que en los hospitales faltan equipos especializados; los profesionales de salud ganan una bicoca; la no aplicación de pruebas y la falta de protección e información aumentan las cifras adversas en el país. Por eso, López Gatell va en picada en el terreno de su credibilidad, y se lleva al patrón entre las patas.

Algunos analistas coinciden. Para que México asegure su incorporación al socialismo bolivariano, hacen falta más pobres que dependan de las limosnas gubernamentales. Por eso, el ataque a los empresarios, la ausencia de apoyo a los emprendedores y las tandas de 6 mil pesos.

En efecto, hacen falta más pobres para sostener las banderas de su defensa. El presidente lo está logrando. Por ello mismo, la metodología del fracaso augura un éxito estrepitoso.

 

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