Trivializar el futuro

Con esta tesitura de cosas, muy pronto, si el presidente continúa sin escuchar ni reconocer las fallas, México corre el riesgo de irse por la alcantarilla, aunque el señor tenga otra información. Todos lo dicen, menos los bots y el mandatario.


Imagen de AMLO


Tradiciones y estilo

Tradiciones que se van haciendo costumbre, tanto para realizar el ejercicio de gobierno, como para que una sociedad, cada vez más informada y participativa, denuncie, se oponga y se exprese en términos de desacuerdo, disensos y franca posición.

En un lado del debate, el Ejecutivo, que siempre tiene otros datos; que descalifica a expertos, que desdice y ningunea sin piedad a la gente de su propio equipo; que elimina oposiciones y demerita a las calificadoras; y que nunca reconoce que se equivocó en el fondo; y cuando lo hace, las disculpas son solo por las formas.

De frente

Es evidente que existe ya un resfriado y una tensión marcada entre los inversionistas locales y extranjeros, con el estilo “rompe y rasga” del sexenio; con la incertidumbre y las ocurrencias; con los descréditos y las formas de hacer trizas la reputación de alguien en un fragmento mañanero.

Jamás se reconocerán los desaciertos y las metidas de pata, porque de eso es culpable el pasado y los autores del “compló” que nunca faltan en las mañanas.

Obvio. Frente a los dislates de todo tipo, quienes primero resienten las cosas que no funcionan son los hombres del dinero, como dice mi estimado Humberto Aguilar. La prueba más reciente, como comenta Claudio X. González en su tweet: “Desdeñan la licitación de Dos Bocas. Pemex y SE realizarán la obra.”

El tema es para alegrar a todos los mexicanos, porque el Ejército Nacional estará muy ocupado desde ahora, no atrapando huachicoleros, cazando narcos, pacificando zonas de alta incidencia delictiva…sino construyendo obra pública. Encargarle la refinería, parecería excesivo.

El punto no es menor, porque bajo las condiciones ocurrenciales –perdonando el neologismo– del mandatario en términos de tiempos, costos y reglas de operación, no resultó atractivo para la iniciativa privada. Por eso Carlos Slim se fue a trabajar a otro país. Este escribano no se imagina a Rocío Nahle y a Octavio Romero, de residentes de obra.

Y como las cosas no funcionaron con los empresarios, la salida airosa es trivializar las cosas. PEMEX y SE “sí pueden con la obra”. Al tiempo.

No estamos solos

Mi adorada Maricarmen Cortés ve con claridad las cosas y no las calla. “López Obrador insiste en que la economía va bien, y se manifestó en contra de la declaración de Poncho Romo, quien dijo que la baja en el PIB en 1 trimestre es sólo una cachetadita. Doble error: no reconocer que las cifras del PIB son oficiales y debilitar a sus colaboradores”.

La renuncia de don Poncho dio la vuelta y se viralizó. Pero la indicación fue clara: Como decimos en México, “a tragar camote” y a desmentir la renuncia, aunque la tensión con los empresarios crece, bajó la confiabilidad de Romo y del presidente. Pero, en este país, el señor trae “otros datos”.

Se complican

Pero como el tema sigue siendo la trivialización de las cosas, lo que sucede en el país y que es contrario al sentir presidencial, se minimiza o se elimina de la agenda.

El caso de @MXvsCORRUPCIÓN es ilustrativo. El hackeo vino de Alemania, pero nadie del gobierno federal ha dicho algo. Por eso, las plumas libres como Sergio Aguayo y este escribano, seguimos levantando la voz y el teclado, frente a un ataque cibernético que seguramente, quedará en el olvido.

Se trivializa el talento. Mi estimado maestro Carlos Elizondo Mayer-Serra lo ubica con precisión: “@LopezObrador_ no cree que el talento se deba pagar bien. No cree en las credenciales técnicas, sino en la lealtad; que sus funcionarios ofrezcan la menor resistencia ante sus decisiones y voluntad presidencial”.

E insiste en su columna en Excélsior: El modelo de @LópezObrador_ es del pasado.

Con esta tesitura de cosas, muy pronto, si el presidente continúa sin escuchar ni reconocer las fallas, México corre el riesgo de irse por la alcantarilla, aunque el señor tenga otra información. Todos lo dicen, menos los bots y el mandatario.

 

Te puede interesar: De falditas y otras engañifas 

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.