Quedándose solo

La economía se encuentra en el piso, en solo tres años 3 millones 800 mil ciudadanos engrosaron las filas de la pobreza.



BLOFEAR COMO SISTEMA

En la consulta empleada por el escribano para abrir esta columna, el primer punto fue “adivinar” una definición –coyuntural si se quiere- lo más cercana posible, a la forma en que este gobierno hace las cosas.

Hace ya varias lunas, cuando el amanuense aceptó una entrevista en televisión, el conductor interrogó: “¿Cómo definiría usted a este gobierno?”. Y la respuesta inmediata, audaz, ágil y oportuna en ese segundo año de la administración federal fue: “En esta administración federal, primero se construye el edificio… si no se cae, se mandan a hacer los planos, y al final, se piden los permisos que se requieren”. Obvio, las mentadas y recordatorios a mi santa jefecita, no se hicieron esperar.

A la distancia, la causa de ese actuar de la progresía y quien la encabeza, que no dirige, es que las decisiones se asumen bajo el principio del póker: Blofear. De ahí, la consulta: “Para algunos blofear es un golpe bajo en una partida de póker, pero para otros es la oportunidad de ganar a pesar de que las cartas que tienen en sus manos no están a su favor”.

Y si mis hermosísimas lectoras y gallardos lectores coinciden, ese es el modelo de administración pública, políticas públicas y plan de gobierno que hoy existe en México, no lo tiene ni la Universidad de Harvard.

PROBANZAS

Una lista de comprobación es buena ayuda como elemento de valor probatorio pleno.

1. La economía se encuentra en el piso, en solo tres años 3 millones 800 mil ciudadanos engrosaron las filas de la pobreza. ¿Grave? Para ilustración: de los 51 millones de mexicanos pobres registrados en 2018, para el año 2020, -en plena crisis sanitaria- esta cifra se elevó a 55 millones 700 mil. Y entonces, surge el blofeo de los otros datos; la afirmación de que Moodys, Standard & Poors y los demás, no saben medir los resultados. El presidente se va solo.

2. La entelequia de Deer Park este año tuvo pérdidas por más de la mitad de los 596 millones de dólares que Pemex acordó pagar por la participación de Shell en la refinería. Es decir, se compró un muerto contaminante a precio de cadáver putrefacto. Solo otra vez, el presidente blofea para celebrar la compra. Y solo uno está convencido del acierto.

3. En 37 meses de gobierno, 37 renuncias de funcionarios. Se queda cada día más solo, aunque blofee lo contrario. Los aplaudidores e incensarios arrimados no cuentan, porque los floreros no hablan.

4. Durante un buen tiempo, Gertz Manero fue presentado, querido, amado y respetado en Palacio, por ser un hombre impoluto. Poco a poco, la autonomía necesaria, se transformó en el mejor instrumento de poder personal al servicio del propietario del espacio. El desaseo y la opacidad con la que ha manejado sus fobias personales contra Alejandra Cuevas; el trato preferencial en el caso Emilio Lozoya que se le cae a pedazos; el fantasma que lo sigue por el tema del plagio de una obra; la acusación a 31 científicos del CONACYT por delincuencia organizada; y todas las cosas oscuras que rodean el litigio de su hermano, para algunos observadores, lo han colocado en la antesala de los funcionarios despedidos. Solo el presidente –otra vez solo- lo sostiene; más por guardar las apariencias que por afecto al fiscal. Un fiscal que le ha traído muchos descalabros a Palacio.

Y ahora, como bien señala el Doctor Juan Miguel Alcántara Soria, en el oscuro y tenebroso asunto de la contratación de médicos cubanos, el presidente, de nuevo en su soledad, acaba de mandar al carajo a quienes pensamos distinto sobre el tema. Gritó en Etchojoa, Sonora: “Que se vayan al carajo” quienes no les guste dicha contratación. Por enésima vez, solo otra vez, ofendió a la comunidad médica, a la UNAM, implícitamente, al Doctor Graue; y sin duda, nadie de su equipo le ha mencionado, como apunta Alcántara Soria, que, “Datos de Coneval señalan que la población que no tuvo acceso a los servicios de salud pasó de 20.1 millones en 2018, a 35.7 millones en 2020”. De aquí que solo él… solo desde siempre, porque ése es el costo de poner todo en las manos de un solo hombre, querido o no, pero presente, el mandatario va quedándose solo.

 

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