Ataraxia, cuántas cosas se cometen en tu nombre

Los criminales gobiernan, administran y están en posesión del 30 por ciento del territorio de nuestro país. Otra vez ataraxia en su máxima y sublime expresión.



ACLARACIÓN

El vocablo que da origen a esta entrega no alude necesariamente a la postura, filosofía o modelo de comunicación de la legisladora que asegura que “alguien” le estuvo mueve y mueve a la “ballena” del Metro que se cayó. No.

En buen romance, la palabrita quiere significar un cierto estado de ánimo definido como “Estado de ánimo que se caracteriza por la tranquilidad”; y en otra fuente, el escribano encontró que también significa estado de serenidad. Ambas acepciones dieron origen a esta pieza; y “para amolarla de acabar”, el escribano se topó con un texto de Raymundo Riva Palacio que aborda y comparte el mismo análisis que este amanuense.

DESPUÉS DE NIÑO AHOGADO

Al parecer, los cuestionamientos de Jorge Ramos calaron fuerte en el equipo de comunicación presidencial, que tuvo que recurrir al consabido mutis de “yo tengo otros datos” y al expediente de la graciosa huida ante lo imposible de justificar lo injustificable.

Así las cosas, la ataraxia se hizo presente por enésima ocasión, a pesar de que el mandatario inútilmente quiso –y no lo logró- evitar ser traicionado por su lenguaje no verbal, que siempre es más veloz que la parte verbal.

Durante los días recientes, el mandatario recurre al distractor de siempre, pidiendo a la sociedad que se serene, igual que lo hace desde el inicio de un gobierno que, sospechosamente, tiene al país sumido entre la violencia, la criminalidad, los narco-gobiernos del Pacífico y las declaraciones de que, durante el proceso electoral, los malandros “se portaron bien”, cosa que el presidente agradeció con el alma.

Solo para recordar, Raymundo Riva Palacio trajo a la memoria varios momentos de chispeante alegría presidencial (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) que consideramos valioso recordar.

ALGUNOS OTROS DATOS

Durante su campaña, el candidato López insistió hasta la saciedad, en la importancia de “serenar” al país, como medida para acabar –para siempre- con el “baño de sangre” y los “muertos de Calderón” Es decir, convocar a la ataraxia fue un lema inicial que hasta la fecha le ha generado algunas voces que lo secundan. Después vendría la maldita realidad, “ésa” que siempre lo alcanza y acaba por superar el refranero de Palacio. Hagamos al lado de Riva Palacio, algunos ataráxicos recuerdos:

1. ¿Recuerdan mis adorables lectoras y amables lectores que, en seis meses tendríamos una seguridad que apantallaría al mundo entero? La Guardia Nacional, las dádivas y la lucha contra la corrupción acabarían con los malvados. A dos años de ese acto de prestidigitación, pues ya hay casi tres mil homicidios dolosos.

2. Por supuesto, la coreografía inspirada por Alfonso Durazo aseguró que se rescataría la paz y la tranquilidad de este México nuestro, en un plazo no mayor a tres años. Como puede observarse, se transitó de la ataraxia a los cielos más guajiros.

3. Dice el maestro Jesús Silva-Herzog Márquez que el presidente está anclado en el pasado y el escribano asegura que “solo ve pa’tras”, porque no se quiere dar cuenta de que la seguridad es el tema donde las mexicanas y mexicanos más lo califican como Reprobado.

4. Sin embargo, a pesar de que no hay resultados que balconear, la ataraxia vuelve a atacar: En México, es la verborrea, hay una paz (como la de los sepulcros); la gente está súper tranquila (favor de confirmar la nota, súbase a cualquier microbús y lleve dinero en cada bolsa para que no le concedan una madriza, precisamente por pobre), no importa que al momento se superó con creces la cifra de asesinatos, la violencia registrada con Peña y con Calderón.

5. Se dice en el Pentágono, cito a Riva Palacio, los criminales gobiernan, administran y están en posesión del 30 por ciento del territorio de nuestro país. Otra vez ataraxia en su máxima y sublime expresión.
De aquí que este escribano regale un concepto a las generaciones venideras: “Ataraxia, cuántas estupideces se comenten en tu nombre”

 

Te puede interesar: Gobernanza de pirindola

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.