Después de las vacaciones, vuelve a la vida cotidiana

Si todo lo implementamos desde el amor y por amor a nuestra familia, debemos tener la seguridad de que los pasos que demos o las acciones que tomemos serán las mejores.



Con la Semana Santa y las vacaciones se da un cambio de actividades y el ritmo de vida al que estamos acostumbrados se ve modificado, por lo que nuestra vida, personal y familiar, se vuelve un pequeño caos.

Siempre es buen momento para retomar rutinas y hábitos, pero también de corregir las malas costumbres que hayamos adoptado en estos días de vacaciones. Aquí te dejo mis 5Tips para lograrlo.

PRIMERO. Vuelve a definir el horario y reglamento familiar.

Cuando estamos de vacaciones nos permitimos algunas cosas que comúnmente no podemos hacer con nuestros hijos, por ejemplo, dormirnos más tarde, comer a destiempo, dejar de realizar algunas labores en casa, jugar por horas y horas, etc.

Pero al terminar las vacaciones todo debe volver a la normalidad, es más, debemos buscar ser mejores.

Es así que debemos volver a poner claras las reglas familiares y estar seguros de que todos las tengamos presentes, además de volver a definir los horarios para evitar el desorden.

Estoy segura que podremos retomar lo que nos ha funcionado y es el tiempo de mejorar lo que no nos ha funcionado tan bien.

SEGUNDO. Retoma los deberes de casa.

Las tareas de casa nos ayudan a inculcar hábitos y nos capacitan para la vida, por eso es necesario que nuestros hijos y nosotros mismos retomemos la realización de las labores de casa.

Este momento puede ser muy adecuado para hacer cambio de roles familiares si es que fuera necesario, el chiste es que todos tengamos algo que hacer en bien de los demás.

TERCERO. Aprovecha para depurar lo más que puedas.

También en este tiempo se desordenan los espacios de convivencia, por lo que podemos aprovechar para darles una depuración para dejar solo lo que es verdaderamente necesario y el resto, si está en buen estado, podemos donarlo y lo que ya no sirva es tiempo de tirarlo a la basura.

Una forma muy práctica de hacer esta depuración es buscar que todo lo que necesitamos tenga un lugar designado.

Otra forma es que designemos espacios para lo que está en uso y un espacio distinto para lo que está fuera de temporada, así podremos guardarlo en lugares más altos o más lejanos. Es importante que marquemos muy bien estos lugares para saber qué contienen.

CUARTO. Revisa lo que puedes mejorar.

Nuestras rutinas deben ser claras y eficaces y cuando nos demos cuenta de que algo ya no funciona, es tiempo de hacer cambios, por eso es bueno sentarnos a analizar nuestras necesidades para encontrar las soluciones más adecuadas.

Podemos hacer una lista de lo que debemos cambiar y después darle prioridades para poner manos a la obra de inmediato, así no nos costará tanto trabajo implementar los cambios.

Y QUINTO. No olvides hacer todo con amor y alegría.

Lo más importante de todo esto es que el ambiente familiar sea óptimo para que todos estemos contentos, sin estrés y sobre todo alegres.

La actitud es súper importante porque de ella depende la disponibilidad que tengamos para soportar las pruebas y encarar los retos.

Si todo lo implementamos desde el amor y por amor a nuestra familia, debemos tener la seguridad de que los pasos que demos o las acciones que tomemos serán las mejores.

Recuerda que se gana más con miel que con hiel y una sonrisa puede abrir hasta el corazón más cerrado.

 

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