Enseña a tus hijos a ponerse metas y a poner su corazón en alcanzarlas

Muchas veces nuestros hijos no se dan cuenta de las adversidades, pero es importante que los hagamos partícipes para que nunca dejen de poner los pies en la tierra, pero que siempre tengan los ojos en el cielo.



En la actualidad, la sociedad nos acorrala y nos encasilla a querer lo que nos imponen y hacer lo que nos marcan como lo correcto, tratando de evitar que penemos o que nos cuestionemos lo que está bien y lo que está mal.

Pero nosotros debemos educar a nuestros hijos para que no tengan esa ceguera y puedan buscar con claridad la verdad, hacer el bien y perseguir la belleza trascendente. Para eso es necesario educarlos fuera de la caja donde nos han querido meter para que no podamos ver más allá de sus límites, pero en realidad el único límite que tenemos son nuestras metas, nuestros sueños.

Si bien es cierto que debemos tener los pies en la tierra y ubicarnos en nuestra realidad, eso no impide tener los ojos en el cielo y buscar alcanzar esos sueños, poniendo los medios, las fuerzas y la creatividad para alcanzarlos.

Pero esto es un estilo de vida distinto al que nos trata de imponer la sociedad, es por eso que aquí te dejo mis 5 Tips para educar a nuestros hijos para que se pongan metas y que pongan su corazón en alcanzarlas.

PRIMERO. Que aprendan a apreciar lo que tienen y valorar lo que les damos.
Si nuestros hijos crecen pensando que todo lo que tienen se lo merecen y que es nuestra obligación darles todo lo que se les antoja, estamos permitiendo que se formen una conciencia laxa y equivocada, fuera de la realidad.

Deben ver que siempre es una gracia, un regalo tener comida en la mesa, ropa digna para vestir, lo necesario para estudiar, los gustos que a veces les podemos dar; ya que papá y mamá hacen muchos esfuerzos para llevar lo necesario y un poco más para ahorrar y darles también lo que quieren.

No es nuestra obligación darles lo que está de moda o lo que todos tienen, lo que es prioridad para nosotros como papás es darles lo necesario para vivir dignamente y desarrollarse sanos y fuertes; lo demás es un regalo que nos da Dios a la familia y que debemos agradecer.

¿Por qué digo que es un regalo? Pues porque tenemos vida, trabajo, salud, creatividad y muchas virtudes que no hemos obtenido por nuestra cuenta, sino que han sido un regalo y que hacen que podamos darles a nuestros hijos todo lo que necesitan para vivir dignamente.

O dígame si no, tener un trabajo digno no siempre depende de nuestros esfuerzos y cuando nos quedamos sin trabajo, es necesario hacer acopio de estos dones para sacar adelante a nuestra familia.

Muchas veces nuestros hijos no se dan cuenta de todo esto, pero es muy necesario que, a su nivel, los hagamos partícipes de la realidad familiar para que nunca dejen de poner los pies en la tierra, pero que siempre tengan los ojos en el cielo.

SEGUNDO. Formales una mente creativa.
Cuando nos ponemos una meta es importante tenerla bien clara y después es necesario buscar medios, caminos, recursos para alcanzar esa meta.

Pues esto mismo es lo que debemos enseñar a nuestros hijos. Es bueno que sea lo más temprano posible para que crezcan en este estilo de vida, donde una meta es algo alcanzable y nosotros les ayudamos a dar los pasos necesarios para conseguirla.

Las metas no tienen que ser gigantescas, podemos empezar por enseñarles a ponerse pequeñas metas que nos ayuden a la vida cotidiana y poco a poco que visualicen metas más grandes, que vayan definiendo el rumbo que su vida va a ir tomando.

Cuando nuestros hijos lleguen a decirnos que quieren ser cantantes, futbolistas, médicos, policías, abogados, escritores, bailarinas, deportistas olímpicos o presidentes de la República, debemos hacerles caso, escucharlos y preguntarles por qué dicen eso; después es necesario hacerles ver que para lograrlo hay que dar muchos pasos antes de conseguirlo y hacerles ver que deben empezar cuanto antes a trabajar para lograr su meta.

Muchas veces al ubicar que lo que se debe hacer para llegar a donde quieren es casi imposible, se replantearán las cosas y adecuarán sus sueños hasta hacerlos alcanzables.

Las grandes empresas se consiguen poco a poco, paso a paso y con mucha paciencia.

TERCERO. Fomenta la lectura y la investigación.
Es de vital importancia que nuestros hijos sean capaces de auto educarse y no quedarse solo con lo que la escuela les da. Esto para que tengan un panorama mucho más amplio y puedan ir enfocando sus gustos y esfuerzos a poner todo para alcanzar sus metas.

La lectura les abre un mundo de posibilidades en cuanto a que les ayuda a aprender y a informarse sobre cualquier tema, pero es necesario que sepan comprender lo que leen y luego que tengan la capacidad de resumirlo, sintetizarlo para sacar lo medular.

La investigación les dará la posibilidad de encontrar los caminos más adecuados para avanzar en sus metas y alcanzar de la mejor manera sus sueños.

Nosotros como papás tenemos ayudarles a conseguir los medios más eficaces para investigar, así los estaremos dotando para la vida y generaremos personas pensantes que no se dejen arrastrar por lo que la masa dice.

La educación y cultura nos da la posibilidad de poner a trabajar la creatividad y nos ubica en la realidad sobre lo que necesitamos para llegar a alcanzar nuestra meta.

Nuestros hijos deben buscar siempre investigar sobre los temas que les interesan y tener un panorama amplio de las posibilidades que existen para alcanzar sus sueños y metas, aunque parezcan una locura. Pero también deben estar conscientes de que a lo largo del camino encontrarán obstáculos que deberían brincar y cambios de rumbo que deberán asumir pero que deben tener los ojos fijos en la meta que se han puesto.

Claro, todo esto siempre que la meta sea digna y que esté dentro de lo que moralmente es permitido y que no atente contra su seguridad y su dignidad como persona.

CUARTO. Que sepan organizar su tiempo y dar prioridades.
Tener una meta clara les debe dar a nuestros hijos un plan de vida. Si, un estilo decida que les ayude a alcanzar sus metas, por ejemplo, si su meta es ir a las olimpiadas, pues deben practicar el deporte que le gusta a diario, no solo por gusto, sino como una disciplina y trabajar en un alto rendimiento para desarrollar al máximo sus capacidades de tal forma que los vuelva aptos para competir y ganar.

Si su meta es ser científico, es necesario que lean muchos libros de ciencia y que practiquen mucho sobre física y química de tal forma que adquieran las capacidades y la estructura mentales que les permita la comprensión de los procesos vitales, etc.

Lo que quiero decir es que dependiendo de la meta de cada uno, serán los pasos y las actividades que se deberían realizar para alcanzarla y eso nos puede generar actividades y estilos de vida que debemos hacer compatible con el resto de la familia para lograr tener un estilo de vida familiar.

Hay metas temporales, metas más trascendentes, metas individuales y metas familiares. Si nuestra meta superior es llegar a la santidad, pues debemos trabajar para alcanzarla y comenzar a vivir de acuerdo a lo que Jesús nos ha enseñado para llegar al cielo y ordenar las otras metas que podemos tener a esta que es más trascendente.

Por eso digo que debemos ordenar nuestro tiempo y aprender a dar prioridades a nuestras actividades para lograr cumplir los pasos que debemos dar para llegar a nuestra meta.

Las agendas y organizadores nos pueden ser de mucha utilidad ya que nos pueden dar una estructura y ubicarnos en el tiempo y el espacio tanto personal como familiar.

Y QUINTO. La tenacidad y la paciencia serán sus mejores armas.
Estas virtudes y muchas otras son de vital importancia para llegar a alcanzar las metas buenos pongamos en la vida y debemos educar a nuestros hijos en ellas.

Las virtudes son ayudas que tenemos para llevar un estilo de vida definido.

Me gustaría hacer una comparación para que nos quede más claro. Cuando nos ponemos una meta es como si tuviéramos una ventana a la que debemos llegar, pero para eso hay que subir una escalera larga, que son los pasos qué hay que dar para cumplir nuestro sueño. Esta escalera no son solo los escalones, también está el barandal que está ahí para ayudarnos a subir, para que nos detengamos de él cuando sintamos que nos caemos y nos apoyemos de él para agarrar fuerza para seguir subiendo.

Así son las virtudes, son soportes, auxilios que tendremos para seguir adelante para poder llegar a nuestra meta.

En especial la tenacidad nos dará fuerza para seguir adelante a pesar de los problemas y situaciones difíciles, ya que esta virtud nos ayuda a seguir esforzándonos poco a poco cada vez más.

Y la paciencia es otra virtud básica que nos dará estabilidad en la vida cotidiana, ya que nos ayuda a sufrir y esperar amorosamente y en paz hasta que las cosas pasen o lleguemos a la meta que nos hemos propuesto.

Todas las virtudes podemos tenerlas infusas, es decir como don, pero también podemos trabajar por obtenerlas o acrecentarlas, es por esto que debemos tener un estilo de vida basado en la formación en las virtudes y para que nuestros hijos tengan en casa el lugar para practicarlas de manera natural.

Así, cuando les toque salir al mundo a dar testimonio, lo harán de forma natural pues han vivido siempre una vida virtuosa.

Y a la hora de necesitar la ayuda de las virtudes, siempre estarán disponibles para alcanzar las metas, los sueños que se vayan poniendo a lo largo de su vida; sin perder de vista que nuestra principal meta, nuestro más grande sueño debe ser llegar al cielo, ser santos.

“Con los pies en la tierra y los ojos siempre en el cielo”.


Te puede interesar: Construyendo ciudadanía en familia 

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.