La pornografía como adicción

Exponerse a la pornografía desensibiliza a la persona, lo que antes ofendía a la conciencia y producía culpa, de un momento a otro ya no ofende, comienza a verse como aceptable.


Pornografía


Como casi todas las adicciones, la pornografía empieza poco a poco, hasta que domina la vida de la persona y afecta gravemente al entorno en el cual se desenvuelve.

¿Qué sucede? Veamos:

1. La persona entra en contacto: existe una poderosa atracción. Están continuamente buscando más y más. Investigaciones demuestran que cada vez más niños empiezan a ver pornografía desde los nueve o diez años.

2. Escalada: eso que excitaba en un principio, después de un tiempo ya no lo hace. Cuando un tipo de pornografía ya no resulta excitante, suele buscarse pornografía nueva y más explícita. Esta acción puede escalar hacia materiales con contenido más fuerte o incluso violento. Los adolescentes suelen pensar que entre más fuerte sea la pornografía que vean, más será la excitación.

Lo anterior tiene una parte de verdad. La pornografía con contenidos fuertes y/o violentos genera en quien la ve ansiedad y una gran descarga de adrenalina y cortisol que puede hacer que se tenga una experiencia más satisfactoria. Ahora bien, aun cuando la persona puede tener diferentes niveles de excitación, también es cierto que existe un proceso de desensibilización.

Al observar este tipo de material hará que el consumidor cada vez necesite ver más, para obtener el mismo grado de excitación.

3. Desensibilización: significa que aquello que antes era terrible y causaba shock, aquello que ofendía a la conciencia y producía culpa, de un momento a otro ya no ofende, comienza a verse como aceptable.

Esto implica que entre más tiempo de exposición se tiene a la pornografía, mayor es el deseo o posibilidad de entrar en contacto con contenidos más duros y justificarlos.

4. Actuación: comienza la persona a actuar sobre lo que ya ha visto, imita la conducta aprendida. Si bien entre los niños y adolescentes que ven pornografía con frecuencia, hay una necesidad de compartirla, la adicción puede llevar a quien la padece a dar un paso más: llevarla a la práctica.

5. Puede desencadenar actos violentos: este punto es sumamente controvertido. Hay autores que sostienen que la pornografía, sobre todo la que manifiesta violencia directa como golpes o maltrato, puede desencadenar que un joven se convierta en violador en el futuro. Otros autores, por el contrario, sostienen que existen aspectos culturales, sociales y psicológicos que llevan a un violador a cometer ese crimen y que éstos son determinantes, más allá de la pornografía que pudiera haber observado en su infancia o adolescencia.

Los síntomas por los cuales se sabe que SÍ es una adicción son:

- La persona presenta una incapacidad para frenar el comportamiento compulsivo de consumo de pornografía, aun cuando se lleven a cabo intentos por hacerlo.

- Tiende a aislarse de actividades sociales, deja de ver a sus amigos, se aleja de sus familiares y busca estar solo en casa.

- Cambia sus horarios de sueño para verla por la noche.

- Hay enojo e irritabilidad si se le pide que deje de observarla; la niegan y minimizan la experiencia.

- Esconde o mantiene en secreto el material pornográfico.

- Buscan compartirlo y compartirlo con sus pares.

- Pocas veces solicitan ayuda por la culpa y vergüenza que sienten.

- Su vida se llena de problemas e insatisfacciones.

¿Estás en esta situación o conocer a alguien que lo está? No dejes pasar un día más y busca ayuda. La pornografía SI es una adicción, que tiene consecuencias muy graves.

 

Te puede interesar: Herida de la infancia: el abandono

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.