El miedo y las fobias

La fobia es un trastorno de ansiedad e imposibilita a la persona para llevar una vida normal. Pero lo más importante, hay tratamiento para ello y puede desaparecer.


 


Es importante que conozcamos la diferencia entre estas dos situaciones. El miedo es una de las emociones básicas del ser humano. Tiene una función adaptativa imprescindible para desarrollar una vida normal y segura.

Podemos hablar de varios tipos de miedos. El físico que se manifiesta como una reacción de alarma ante objetos definidos que representan un peligro real para nosotros; este miedo no supone ningún problema y es normal.

Se puede hablar del miedo psicológico, cuando se da ante una serie de objetos, personas o situaciones que en apariencia no deberían de desatar tal temor. Se relaciona mucho con el llamado miedo social: a ser rechazado, a perder la belleza, a envejecer, a no ser aceptado.

Viene del término latino metus, se trata de una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro, ya sea producto de la imaginación o propio de la realidad.

Puede decirse que el miedo resulta desagradable a quien lo padece, sin embargo como ya mencionamos funciona como un método de supervivencia.

Y así encontramos personas que le tienen miedo al cambio, a modificar su rutina, a la oscuridad (en los niños es común), a los animales, a las tormentas, al fracaso, a la separación, entre otros muchos miedos.

Sin embargo, en ocasiones se hace disfuncional, y hablamos del miedo patológico o fobias. La persona se bloquea y se vuelve incapaz de reaccionar de forma adaptativa de acuerdo a las circunstancias.

La fobia consiste en un miedo muy intenso hacia algo que en realidad constituye una amenaza mínima o nula que puede llegar al ataque de pánico y a un sufrimiento extremo. Suele ser incontrolable, afecta notablemente a la calidad de vida y la persona que la padece evita los objetos o situaciones fóbicas.

Las diez fobias más comunes en las personas adultas son:

1. Zoofobia: animales
2. Brontofobia: fenómenos atmosféricos: truenos, rayos, tormentas.
3. Hematofobia: sangre, agujas, sufrir alguna herida.
4. Claustrofobia: miedo a los espacios cerrados.
5. Dentofobia: consulta del dentista.
6. Aerofobia: miedo a volar.
7. Acrofobia: miedo a las alturas.
8. Agorafobia: encontrarse en lugares o situaciones donde huir resulte difícil o embarazoso.
9. Enoclofobia: lugares muy poblados o multitudes.
10. Necrofobia: miedo a la muerte.

La fobia es un trastorno de ansiedad e imposibilita a la persona para llevar una vida normal. Pero lo más importante, hay tratamiento para ello y puede desaparecer.

¿Cómo? En primer lugar reconocer que se tiene una fobia y después acudir con un profesional ético. Una terapia psicológica puede ser beneficiosa. Existe la llamada terapaia gradual de exposición en la cual a la persona se le expone poco a poco a su fobia para trabajar en ella.

Puede también acudir a una terapia clínica, que ahonda más en su inconsciente para saber la verdadera causa de la fobia. En algunos casos pueden ser de ayuda los medicamentos ansiolíticos, pero siempre recetados por un médico psiquiatra.

No tienes por qué vivir con miedos, y mucho menos con una fobia. Pide ayuda profesional y podrás vivir mucho más tranquilo contigo mismo y con quienes te rodean.


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